sábado, 21 de octubre de 2017

SYMPATHY FOR THE CREATURE 3: Halloween 5


Puedes leer el review de la anterior Halloween aquí.
  
 

Título original: Halloween 5: The Revenge of Michael Myers
Director: Dominique Othenin-Girard
Guion: Michael Jacobs, Dominique Othenin-Girard, Shem Bitterman
Elenco: Danielle Harris, Donald Pleasence, Ellie Cornell, Don Shanks
Cinematógrafo: Robert Draper
País: Estados Unidos
Año: 1989
Víctimas de los Asesinos: 12

Remember how I liked Halloween 4?

The Revenge of Michael Myers es una de las películas más estúpidas que he visto.

Te puedes olvidar de todo lo que funcionó en la peli anterior, esto es los mismos clichés que ya para la fecha de estreno estaban agotadísimos (incluso tienes a un gato saltándole a la cámara, el precursor del jump scare actual), y aunque Donald Pleasence y Danielle Harris están de regreso, no hay mucho que puedan hacer si el perro vomitó en el libreto.

Es doloroso describir la trama de una película que es dolorosa de ver —además que es la clase de cosas que ves, se acabó, pasan cinco minutos y no te acuerdas de cómo empezó. La premisa es lo más rebuscado que he visto: Michael Myers sobrevivió la plomamentazón que le dieron al final de la peli anterior, cae a un río y lo rescata un campesino/indigente. Ese viejo mantiene al inconsciente Mike por un año sin que la policía lo consiga y él no tenga la mínima noción de a quién coño ha metido en su casa. The Shape revive y mata al viejo y we’re back in same old-same old. Jaime, muda por el trauma de la peli anterior, tiene un nexo psíquico con el asesino, demostrando que puedes tener una premisa ambigua pero interesante y arruinarlo si tratas de explicarlo. Y pues ¿qué más quieres que te diga? Michael va por ahí matando gente, busca a Jaime y Loomis hace lo de siempre.

Tan pronto ves a los personajes, sabes exactamente qué va a pasar. La continuidad es un desastre; en una película, siempre hay alguien que se encarga de ver que haya continuidad, es decir, que no pasen errores como Loomis con las cicatrices en una escena, y en la otra normal. La cosa psíquica de Jaime se gobierna sola: se supone que se activa cuando The Shape va a matar a alguien o persigue a alguien, pero casualmente no pasa nada cuando ella es la potencial víctima. En una escena, Michael choca un carro contra un árbol y la vaina explota. Siguiente toma, Michael sale de las llamas sin un rasguño.

That’s lazy. Poco después Loomis tiene un monólogo que da pena ajena, el momento más triste en la carrera de un buen actor y convocan al monstruo para una pelea en su propia casa, usando a la niña como cebo. Ocurre exactamente lo que esperas y al final, Loomis captura a The Shape with a fucking net like in Scooby-Doo. Ojalá estuviera jodiéndote.

Esta película también es el inicio del tema druida: resulta que ahora Michael tiene un tatuaje de una runa en la muñeca y eso va a explicar algún día al poder detrás del asesino. Primero, eso es algo que no necesitamos saber. Segundo, si vas a introducir un punto argumental, RESUÉLVELO, HIJO DE MIL PUTAS. Entre esta película y la siguiente PASARON SEIS AÑOS, SEIS AÑOS. Hay un personaje que va de negro y es “misterioso”, comillas adrede, porque tan pronto surge, sabes qué rol cumple. Es él quien libera a Michael de la cárcel. Sí, guón: AL FINAL DE ESTA PLASTA METEN PRESO A MICHAEL MYERS.

But not really, porque el de negro lo libera. La primera vez que vi el final me induje el vómito y miré pal’ techo.


Huelga decir, no te recomiendo esta vaina ni por que seas fan de la peli original. Esto es como tener a un amigo al que quisiste mucho en la infancia, conseguírtelo hoy y descubrir que es este cabece’ pene. Salva tu alma y si algún día caes preso y el SEBIN te tortura con esta película, hay una poción que puedes tomar para que se te olvide.

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