viernes, 14 de agosto de 2015

COMIC APOCALYPSE IV: La Saga del Fénix

Puedes leer la primera parte acá;
La segunda parte acá;
Y la tercera parte acá.




ENTREVISTADOR: ¿Y cuánto has hecho con la película?

STAN LEE: Nada.

ENTREVISTADOR: ¿En serio? No te creo.

STAN LEE: En serio, la propiedad del personaje no es mía, es de la empresa.

ENTREVISTADOR: ¿No te molesta eso?

STAN LEE: No, ya no. O sea, podría enfocarme en eso y amargarme, pero no me puedo quejar. He tenido una buena vida”.

-Stan Lee, en el estreno de Spider-Man, de Sam Raimi.

Nadie le prestó atención en medio de aquel colapso a la pequeña película con Wesley Snipes basada en un personaje nulo creado en los 70’. Ya se había hecho películas de Superman y Batman (esta última notable por haber sido la primera que se tomaba al personaje y la vibra del material original en serio), pero Blade, demostrando con sus efectos especiales que lo que las páginas habían dibujado era al fin posible, fue la evidencia contundente de que las propiedades de cómics eran mercadeables para Hollywood (una lucha en la que Stan Lee estuvo desde que salió de Marvel)… (Hay una anécdota genial: A principios de los 90’, la Cannon, o la productora que le compró los derechos de Marvel a Cannon, celebra las películas que hará. El presidente de la empresa llamó a un amigo, “Oye, adivina qué: Compramos a Superman. Podemos empezar ahorita la película”, y el amigo contestó “Ehm, Spider-Man. Compraste a Spider-Man, Superman es de otra empresa”). De los excelentes dividendos que Blade arrojó, Marvel embolsilló una pequeña cantidad (el contrato establecía un monto base, sin regalías ni dinero adicional por DVDs) y eso, para un empresario de juguetes que ahora estaba a cargo de mercadear las películas, era perfecto.

Porque Avi Arad entendía que podían ir subiendo la barra. Pronto se vendieron los derechos de los X-Men, Spider-Man, Daredevil, los Fantastic Four y siempre elevando la participación de Marvel. La idea era crear “Marvel Studios”, una productora que pudiera sacar las películas partiendo de inversión entera de Marvel y con dividendos para Marvel. A principios de los 2000, las mayores rentas en cómics no venían por los cómics, sino por el merchandising: Películas, videojuegos, juguetes, ropa y hasta cubrecamas. Si una película era demasiado costosa para producir, Arad ordenaba una película animada (como las de Avengers, Iron Man y Doctor Strange).

 Avi Arad

“El publishing es donde todo empezó y era una gran fuente. Tenías storyboards ya listos para trabajar, pero debías entender cómo funcionan esas historias. Y si los cómics dañan la marca, todo va a colapsar” dijo Arad, y en el 2012 añadió “Cuando nuestros chamos estaban creando cómics, estaban contentos por poder trabajar. Al hacerse una película con éxito, de repente dicen ‘Hey, ya va: ¿Qué gano con eso?’ Es naturaleza humana. Si un creador quiere crear un libro y publicarlo solo, y tiene gran éxito, que es lo que hizo McFarlane, esa es su prerrogativa. Si quieren trabajar para una compañía que les garantice tantas páginas al mes, eso ya es otro cantar. Así que hay gente que hace una cosa y piensa que merece otra y… ninguno de ellos luchó por hacer películas. Y créeme, hacer películas es mucho más difícil que hacer cómics”.

Aunque hay muchos que opinan que fue el cine lo que salvó a la industria (e indudablemente fue un elemento), hay otro punto fundamental: El cambio de directiva de Marvel tras el apocalipsis puso al frente a un hombre salido de la escena independiente, Joe Quesada (supliendo a Bob Harras). Quesada empezó con el relanzamiento (again; los cómics de superhéroes tienen una naturaleza cíclica de la que hablaremos otro día) de varios héroes clave. La idea era empatar a artistas buenos con escritores de renombre. Así, tenías a un Daredevil salido bajo el sello “Marvel Knights”, dibujado por Quesada y escrita por Kevin Smith. Y es que el hombre que le dio su puesto a Quesada, Bill Jemas, es una gran razón de por qué la industria se salvó.

Joe Quesada

“Teníamos (en Marvel) todo el dinero del mundo, pudimos contratar a cualquier escritor. Pudimos pagarle a John Irving lo que él quisiera. En vez de eso, los editores se contrataron unos a otros y a sus amigos”.
-Bill Jemas.

Como vicepresidente de Marvel, Jemas se sentó en consejo editorial. “Leí todos los títulos de X-Men y de mutantes que tenemos y traté de seguir la trama. No pude. Y soy egresado de Harvard, así que el problema no soy yo”. A los ojos de Jemas, la industria era un clusterfuck sin pies ni cabeza, así que había que resetear no sólo a las historias sino al modo de sacar las series a la calle.

“Lo primero y principal” dijo Jemas (y parafraseo), “es que tenemos demasiados títulos de mutantes. Todo esto es innecesariamente complejo”. La población mutante fue dramáticamente reducida con una plaga que dejó a pocos supervivientes, mientras Quesada se enfocaba en capturar una nueva audiencia: las historias de siempre seguían en la trama “principal”, pero un universo paralelo llamado “Ultimate” nos ofrecía modernizaciones tanto en argumento como en arte. Por ejemplo, el Capi ya no portaba un mero disfraz, sino que la camisa era una armadura de cota, el casco tenía corte militar, el cinturón tenía artilugios propios de soldados. Ya no era el perpetuo paladín de la moral y virtud, sino que ahora, en privado, se sentaba a oír música de los 40’, como un hombre atrapado en un tiempo que no comprende. Iron Man y Nick Fury hacían referencias visuales directas a los actores que terminarían encarnándolos en el cine y Hank Pym ascendía en su historial de esposo abusivo. De repente, los Vengadores (ahora llamados “The Ultimates”) eran los héroes más populares de Marvel.

Y esa serie venía hecha por un crew que indicaba mucho de las elecciones editoriales (que puedes resumir con “Busca al talento”): Mark Millar, escritor, tenía amplia fama en el cómic independiente. Los guiones de Daredevil pasaron a un tipo que había escrito y dibujado varios cómics independientes noir –un estilo que le caía como anillo al dedo al personaje-, Brian Michael Bendis. Más tarde, Matt Fraction y Ed Brubaker, ambos con amplio cred en el área independiente, asumieron funciones también (todos ellos son unos duros hoy en día; Bendis escribe ahorita no sé cuántas series y, casi siempre, es calidad). El momento más simbólico vino cuando, en un Comic Con, Joss Whedon se acercó a la gente de Marvel. Whedon, King of the Nerds, comentó que, oye, una inspiración heavy para mi Buffy fue Kitty Pryde. Jemas no perdió la oportunidad: Un nuevo título, Astonishing X-Men, salía bajo la pluma de Whedon.

Joss Whedon

Uno de mis momentos favoritos de la “administración Jemas” vino cuando, estudiando la nueva publicación que ofrecía Bendis (“Alias”, una obra que, con personajes de Marvel, tenía un corte adulto –se estima que la edad promedio del lector de cómics actual es 30 años), alguien entró a la oficina y dijo “No podemos publicar esto”.

“¿Por qué no?” preguntó Jemas.

“Bueno. Tiene contenido sexual”.

“Pero es nuestro libro. ¿Quién dice que no?”

“El Comics Code”.

“¿Qué es el ‘Comics Code’?”

“Es la censura que tiene la industria. It’s, like, really old, dude”.

“Hmmm. Fuck all that. Saca el comic sin el Code. De hecho, de ahora en adelante, vamos a olvidarnos de ese código”.

 Bill Jemas

Y así, Marvel explotó esa corriente con una serie dirigida exclusivamente a adultos, MAX. Así, The Punisher MAX –escrito por Garth Ennis- estaba cargado de humor negro, violencia y los trastornos de un hombre que vive en una eterna guerra y no sabe cómo salir de ella (es una TRONCO de historia, te la recomiendo con los ojos cerrados).

Tal y como el colapso de Marvel llevó al negocio al borde del fin, el renacer benefició a todas las casas. DC podía sacar sus películas de Batman con tremendo éxito -siguiendo decisiones editoriales similares, impulsadas por Dan DiDio (“Si te vuelves loco haciendo evento tras evento, lo que haces es subir artificialmente el precio de los libros, porque son los eventos los que venden, no los personajes”)-, tenías ahora a guionistas de televisión y a novelistas encargados de las series, a videojuegos como Marvel Ultimate Alliance y Batman: Arkham Asylum referenciando directamente a eventos de los cómics. Dark Horse podía explotar sus propiedades a gusto (fueron los principales propulsores de Aliens vs Predator) e Image Cómics experimentaba un renacer con la inclusión de un gordito y su título de zombis, Robert Kirkman con The Walking Dead –que sería posteriormente adaptada a la televisión con mucha popularidad.

Actualmente, los cómics gozan de la mejor salud que han tenido desde su nacimiento. Aunque la lucha sigue siendo conseguir un nuevo público, los textos finalmente vienen conjugados a un arte que se atreve a romper paradigmas y a explotar las cualidades específicas del medio. Ya no es una industria juvenil, sino un entretenimiento legítimo con multitud de avenidas para exponer el talento. Hay vicios que persisten, pero también conquistas irrevocables.

I freaking love this.

“Nada ha cambiado” dijo Kitty Pryde entrando en la Mansión X por primera vez en años. “El lugar fue destruido y ahora luce como si nada hubiese pasado”.

EPÍLOGO

“Fui a la premiere de X-Men Origins: Wolverine. No recibí ni un centavo por esa película, nada, ni el crédito por ningún lado. Pero en la alfombra roja, Hugh Jackman me llamó, me paró frente a la prensa y me dijo que me debía su carrera. Me hizo tomar una ovación por parte de los presentes, fue muy gratificante, muy bonito. Aún así, hubiese preferido un cheque”.
-Len Wein.


Tras trabajar durante años para DC y como artista independiente, Jack Kirby se enemistó públicamente con Marvel y declaró en numerosas ocasiones que él fue el único creador de sus títulos. Tras varios años de tensión, finalmente hizo las paces con la casa que lo vio nacer y le reiteró su aprecio a Stan Lee. Tras la salida de Jim Shooter como editor en jefe, recibió el arte original que tanto pidió. Es considerado co-responsable de la existencia del cómic moderno y una de las personas más importantes en la historia del medio. Falleció en 1994.

 

Steve Ditko ha participado en la creación de cómics independientes durante décadas. Siempre se ha distanciado de Marvel. En el 2008, la Librería del Congreso recibió una donación anónima del arte original del Amazing Fantasy #15 (que incluye la primera aparición de su co-creación, Spider-Man). Un reportero del Chicago Tribune lo llamó por teléfono, para saber su opinión. “No podría importarme menos” contestó Ditko.

 

Bill Sienkiewicz es reconocido como un pionero, aclamado por la inclusión de pinturas al óleo, acuarelas, collages en su arte para cómics, además de su labor como guionista. Manejó varios puestos administrativos elevados en Marvel Comics, durante el período de Jim Shooter. Sigue activo y sigue recibiendo premios.

 

 “Tengo que pasear por la calle y ver en los puestos a cómics con personajes que yo creé y con historias que yo construí y no puedo hacer nada al respecto, Marvel no me deja escribir para ellos” dijo Chris Claremont con amargura. Esa situación no duraría; hoy es reconocido como el principal creador de la saga y escribe de tanto en tanto nuevas historias para los mutantes que hizo brillar.

 

Frank Miller sigue activo en el medio independiente y mainstream. Sus series Sin City y 300 han sido adaptadas con éxito al cine –algunas de ellas, con su participación como co-director y actor. Sigue siendo controversial.

 

John Byrne mantiene importantes participaciones en todos los ramos del negocio, desde guiones para Hellboy (en Dark Horse) y participación en cómics de la (excelente) casa nueva, IDW. Ha tenido numerosas disputas con prácticamente todo el mundo. Volvió a trabajar en los X-Men con su colega Chris Claremont y fue introducido en el Salón de la Fama del cómic en el 2015.


El legado de Jim Shooter es complejo al día de hoy. Por un lado, es reconocido como el principal creador del “evento del cómic” con su Secret Wars y un florecer enorme en la línea editorial de Marvel. Por otra parte, su dirección alienó a los creadores que empleó. Sirvió como editor en jefe de Valiant y sigue activo. Hay gente que todavía lo odia.

 

Steve Gerber luchó para recuperar su Howard the Duck, con distintos métodos y con distintos resultados. “Había gente que podía escribir solamente, es todo lo que podían hacer” dijo su novia, “Steve era uno de ellos. Pudo saltar a la televisión o a la animación, pero se quedó con los cómics. Lo que le gustaba era trabajar en cómics”. Falleció en el 2008 y fue introducido en el Salón de la Fama en el 2010.

 

Tras adquirir y ser editor en jefe de la revista Heavy Metal, Kevin Eastman fundó Tundra como un baluarte del cómic independiente. El crash de la industria lo golpeó severamente y Tundra se fue a pique. Eventualmente se recuperó y hoy sigue como co-creador de la excelente serie de las Teenage Mutant Ninja Turtles, en IDW. Todavía es millonario :D

 

Nadie puede ponerse de acuerdo sobre Rob Liefeld. Sigue siendo infame por sus actitudes y prácticas en los 90’; Aunque es detestado por muchos y hay páginas dedicadas a criticar su arte, para otros es el genio que hizo un dineral sólo con cómics. Podemos decir que el reconocimiento de la crítica y el público lo ha evadido. Sigue activo. Fue catalogado por IGN como “Una de las personas más interesantes del cómic en Twitter”.

 

Marc Silvestri, con su sello Top Cow, creó Witchblade y The Darkness. Sigue activo y Top Cow aún existe.

 

Louise Simonson es autora de libros infantiles, algunos de ellos basados en personajes de DC, bajo auspicio de la compañía. Era y sigue siendo una mujer hermosa.

 

Jim Lee es un reconocido artista gráfico, destacado por sus labores como dibujante y entintador. En el 2010, Dan DiDio lo ascendió a co-publisher de DC Comics. Poderosamente criticado, Gary Groth señaló que “Lee es obviamente más logrado como artista que Liefeld, pero argumentalmente es comparable”. No ha escrito más nada.

 

Neil Gaiman ganó la demanda contra Todd McFarlane. El jurado decidió que “los conceptos creados por Gaiman son lo suficientemente originales y distintos del material base como para ser considerados algo nuevo”. Como propietario de su personaje, Angela, le vendió los derechos a Marvel Cómics –McFarlane contestó con una sonrisa, diciendo “Son sus personajes y él puede hacer lo que quiera con ellos”. Es reconocido como autor de la serie Sandman y es un exitoso novelista.

 

Todd McFarlane volvió de la bancarrota y es uno de esos raros casos de alguien a quien la vida le enseña humildad por las malas y el tipo aprende. Sigue al frente de Image y ha sido uno de los principales propulsores de Robert Kirkman y su The Walking Dead. Es más reservado con sus opiniones y ha dictado numerosos cursos –algunos de ellos por internet- sobre cómo ser un buen artista. Mantiene su espíritu de business-man aventurero. Hace poco hizo un AMA en Reddit y se quedó a contestar las preguntas de todo el mundo, incluyendo la de tu servidor. A seriously crazy nice man.


Erik Larsen ha estado activo en distintos niveles de Image Comics. Su Savage Dragon es el único título de la casa, junto a Spawn, que se sigue publicando hoy.

 

Al igual que otros editores en jefe, las decisiones de Bob Harras en los 90’ empañan sus logros. Trabajó en Wildstorm bajo la dirección de su otrora empleado, Jim Lee. Sigue activo y desde el 2010 es editor en jefe y vice-presidente de DC Comics.

 

Garth Ennis es visto como uno de los mejores escritores del medio. Altamente controversial, ha sido criticado por líneas argumentales demasiado fuertes, cosa que contrasta con una prosa bastante cuidada y tramas bien planeadas. Su Punisher es considerado la historia definitoria del personaje. Nunca ha escrito para Green Lantern.

 

La productora cinematográfica Marvel Studios nació y, momentos antes, Avi Arad abandonó la casa, aparentemente por problemas con los dueños de Marvel. Recibió un cuantioso pago por sus labores y sigue participando en mayor o menor medida como productor en el geekdom.

 

Las funciones de Joe Quesada como editor en jefe de Marvel sentaron prácticas que se han vuelto comunes en la industria (como la venta de series es tomos recopilatorios). Todo lo que Marvel hizo en la década de los 2000 contó con su participación de una forma u otra (y eso incluye tanto a aciertos como desaciertos). Le entregó finalmente las llaves del reino a Alex Alonso, quedando como el editor en jefe con más tiempo en el cargo, aparte de Stan Lee. Sigue siendo un nombre de peso e influencia en la industria.

 

“El problema con Bill Jemas es que usualmente era la persona más inteligente en la habitación” diría alguien, “y empezó a pensar que siempre sería así”. Al igual que su hermano de batallas (Quesada), cambió la mentalidad en el mainstream, dándole preeminencia a la búsqueda de artistas competentes y riesgos editoriales. El contraste viene con su personalidad fuerte y series terribles salidas bajo su pluma (como Marville e innombrables horrores). En un artículo que leí hace poco, hubo una frase que me gustó: “Cuando un presidente termina su mandato, se juzga su labor con una pregunta: ¿Estamos mejor ahora que hace cuatro años? Entonces, ¿está mejor Marvel tras el período Jemas? Indudablemente sí”.

 

Joss Whedon sigue siendo una de las figuras creativas más poderosas del geekdom. Tras dirigir The Avengers, su estrella explotó y fue aceptado como sello de calidad. Sigue súper activo con tres mil proyectos, con fuertes influencias tanto en el universo fílmico de Marvel, como fuera de él.

 

Stan is still the man.

2 comentarios:

  1. Mis felicitaciones por terminar (con tanta rapidez) una serie de artículos tan buena y tan detallada.

    Es usted un Señor Blogero.

    Como fanático de los cómics de Image y sobre todo de Kirkman y su combo, te sugiero que continúes esta serie hablando del pasado y el presente del cómic independiente, y de las otras distribuidoras de cómics como Top Cow, IDW, y por supuesto Image.

    Con el auge del cine de super héroes, la gente está muy centrada en Marvel y DC; y sinceramente pienso que la época de estas casas ya está mas que pasada. Continuarán teniendo su público. Pero para mi es indudable que las grandes ideas, los grandes personajes y las grandes historias, están saliendo de otro lado.

    Un saludo y espero que continúes con tan excelente trabajo.

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    1. Gracias por eso, jaja :D

      Voy a seguir tocando el tema de los cómics, que además es un tema que me encanta -evidentemente. Hay mucho de dónde agarrar.
      Hace unos años, con el aniversario de Image -eran los 20 años-, hubo polémica con que "Ay, pero ustedes celebran eso que contribuyó a tan malos años?" Pero la vasta mayoría éramos de la opinión de "Ustedes no han visto que entre más, es mejor?"

      Y ahorita Image es uno de los principales bastiones, si no el más, del cómic de autor.

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