jueves, 4 de octubre de 2018

SYMPATHY FOR THE CREATURE 4: La Casa de los 1000 Cadáveres


Título original: House of 1000 Corpses

Director: Rob Zombie

Libreto: Rob Zombie

Elenco: Sid Haig, Bill Moseley, Sheri Moon

Cinematógrafo: Alex Poppas, Tom Richmond

País: Estados Unidos

Año: 2003

Subgénero: Seventiesploitation, Hicksploitation

Tagline: Localizada en cinco hectáreas de infierno en la tierra; ADVERTENCIA: En esta película vas a VER a cheerleaders topless masacradas como cerdos.

Review por: Lore;

Si hay que saber algo sobre Rob Zombie, lo más básico sería que the man loves horror y toda su carrera lo demuestra: desde el nombre de su primera banda (White Zombie es el nombre de la primera peli de este subgénero), la estética de sus videos musicales, las letras de sus canciones, hasta su elección de dirigir filmes inspirados o adaptados en las obras de su niñez y adolescencia.

En este último ámbito, sus trabajos han consistido en películas entusiastas, pero de ejecución torpe: desde sus remakes nada rescatables de Halloween (2007-2009), pasando por la incoherente Lords of Salem (2013) y la olvidable The Haunted World of El Superbeasto (2009), llegamos a las polarizantes cintas de la familia Firefly: House of 1000 Corpses (2003) y The Devil’s Rejects (2005).

Estas últimas, que beben directamente del grindhouse setentero (The Texas Chainsaw Massacre y The Hills Have Eyes son apenas un par de las obras que la influenciaron), aparecieron en el período donde el torture porn se puso de moda, prueba de que el cine mainstream buscó incorporar todo aquello que por décadas evitó. En efecto, House… surgió cuando Universal Pictures le ofreció a Rob el chance de filmar una peli, luego arrugando cuando la obra resultó ser un baño de sangre con necrofilia y contenido que les podía valer un rating NC-17.

 Zombie recuperó los derechos de su obra y la estrenar via Lionsgate tres años más tarde, recibiendo una nada cálida recepción general, aunque con los años se ganó sus adeptos.

En la noche de Halloween de 1977, un grupo de panas viajando en carretera por el país investigan mitos locales, y paran en una gasolinera. El encargado de la estación es el Capitán Spaulding, también regente del “Museo de monstruos y maniáticos”, quien les cuenta sobre el infame Dr. Satán y los persuade a buscar un sitio alusivo a la leyenda. En el camino, recogen a una flaca que los invita a pasar la noche con su familia. You can guess what happens from here.

House of 1000 Corpses resulta menos efectiva que su secuela, no tanto por la cantidad pletórica de violencia ni los demás elementos controversiales, sino porque se siente como una serie de sketches unidos por la trama, y cómo empieza no se siente igual a cómo termina (Hasta Rob admitió que el final fue una cagada). Con todo, tiene varios elementos rescatables: primero, el elenco (Sid Haig, Karen Black, Bill Moseley, Tom Towles, Dennis Fimple en su último rol), combo de actores veteranos del cine de terror y serie B como peces en un tanque de sangre y camp. Segundo, si disfrutas de la estética grindhouse y los videos de Zombie, el filme resulta un gusto. Tercero, el humor negro cargado de chistes que van desde lo vulgar hasta el estilo de los Marx (la escena del robo en la gasolinera es básicamente un sketch de comedia, y los personajes tienen nombres basados en la filmografía de este trío).

Como dije, House of 1000 Corpses no es la mejor obra de la filmografía de Rob Zombie, pero funciona como un interesante homenaje al horror setentero en el nuevo milenio.

Reto de Halloween, día 4


Muerte más salvaje:

La infame escena de la balsa, en The Burning.


Esta selección fue difícil, porque hay muchos competidores buenos. Suspiria abre con una escena fucking violenta pal diablo, hay una muerte en Bone Tomahawk que, si viste esa peli, te acuerdas. Haute Tension tiene también un setpiece como de… cinco, seis minutos, que es infernal. Texas Chainsaw y la famosa escena del cuarto con los huesos es otra. Y si seguimos excavando, llegamos a Cannibal Holocaust, cuya última muerte es bastante difícil de ver.

Pero si buscamos violencia en celuloide, el slasher tiene lo que buscas. Y la infame escena de la balsa en The Burning fue lo que sacó a esa peli del circuito, con una escena así, tu película nunca va a llegar a los cines normales.

Mi selección original realmente era la muerte de Alex Murphy, en Robocop –cambié de opinión porque no es una peli de terror, pero esa escena muestra el genio de Paul Verhoeven y por qué esa peli es perfecta: momentos antes presenciamos la escena de ED-209, que tiene una falla de programación y mata a un inocente de un modo hilarante. Cuando llegamos a esto, da de todo menos risa. Son dos escenas ultra-violentas, mostrando lo mismo, pero son diametralmente opuestas en tono.


Eso es saber hacer cine, guón.

miércoles, 3 de octubre de 2018

SYMPATHY FOR THE CREATURE 4: The Evil Dead


Título original: The Evil Dead

Director: Sam Raimi

Libreto: Sam Raimi

Elenco: Bruce Campbell, Ellen Sandweiss

Cinematógrafo: Tim Philo

País: Estados Unidos

Año: 1981

Subgénero: Gore, zombis

Tagline: Estos se levantaron del lado equivocado de la tumba.

Review por: Pupo;

Hola, Soy Mauro “Pupo” Salmaso, hago cómics, y mis influencias no son otros dibujantes ni otros cómics, sino rezar por San Ash Williams todos los días.

El bebé más consentido de Sam Raimi es la película a la que todo creyente de las películas de horror debe prenderle velas, y es que existe un antes y un después de esto. Luego de Evil Dead, las comedias de horror serían normales hoy en día hasta aceptadas.



El tema de las posesiones e infecciones a lo zombi dentro de una cabaña fue un reto y una obsesión que Raimi dudó en ejecutar. Fueron tres intentos desvergonzados hasta que por fin consiguió el rumbo deseado. Primero fue Within the Woods, un cortometraje de media hora; cuenta la leyenda que Sam se reunió con sus hermanos y amigos del liceo, le pidió prestado a la mafia y también creó un crowdfunding entre amigos, familiares, médicos, abogados y gerentes en Detroit para hacer el cortometraje con el que devolvería el dinero con intereses. El corto se proyectó en los cines como antesala a la película estelar.

Luego de conseguir el respeto necesitado ante sus inversionistas, Raimi (a sus 20 años) logra financiar su proyecto más formal y “profesional”, su segundo intento: The Book of the Dead. No, no, esperen: Irvin Shapiro, productor, le dijo que una película con la palabra “Book” en el título no iba a ser para nada comercial ni llamativa.


Y por eso el proyectó se rebautizó The Evil Dead.

Una versión más competente de Within the Woods con una trama mejor estructurada, efectos menos chapuceros y un hombre como protagonista.  En Norteamérica, no fue muy bien recibida por su crudeza y explícita violencia.
Todo lo contrario en Europa, sobre todo en Inglaterra, donde fue hasta alabada.

El tercer intento fue Evil Dead 2, muchísimo más profesional, con un poco más de presupuesto y presentada como resumen y remake de The Evil Dead, agregándole mucha más profundidad a este asunto demoniaco con sus deadites psicópatas del infierno. El concepto definitivo que quería lograr Raimi con aquel tema de la cabaña, las posesiones, mucho humor y mucho slapstick queda coronado en esta tesis final.


The Evil Dead es el mejor ejemplo de la perseverancia, las ganas de hacer cine, de innovar, la pasión de demostrar que sí se puede y puedes divertirte haciéndolo. Hay quienes catalogan de terrible a esta película y es que, si lo es, así fue hecha. No podemos esperar de un mensaje divino, ni efectos a lo Stan Winston, de una película que roza la serie Z, la admirable clasificación más baja. Es Evil Dead 2 la que demuestra, con mucha distinción, el matrimonio del horror y la comedia, mientras The Evil Dead no es más que desquicio y terror puro con efectos de plastilina en stopmotion y puré de papas.

Como una historia punk de Stephen King, nos encontramos a cinco jóvenes que quieren pasar el fin de semana en una cabaña en el bosque. Todo es muy relax porque no saben que afuera hay un ente esperando el permiso para entrar, y cuando uno de ellos baja al sótano, consigue un libro, una grabadora y una daga, se configura la pesadilla. El libro es el Naturon Demonto (El famoso Necronomicon Ex Mortis, en Evil Dead 2) y con las palabras malditas se desata la maldad en la cabaña, poseyendo uno a uno de los jóvenes. Queda Ashley, un chico con nombre de chica, cariñosamente conocido como Ash, futuro cazador de deadites (los poseídos), héroe legendario en la edad media y avatar del grandioso Bruce Campbell.

Ash destruye a todos los poseídos luego de enfrentar su cobardía. Lamentablemente, es derrotado por el ente y no lo volveremos a ver sino en Evil Dead 2, esta vez sin sus amigos. Vuelve a asesinar a su novia a punta de motosierra, se corta su mano poseída, es derrotado y luego el triunfa en su definitiva valentía con escopeta.

De aquí, pasaría a una tercera aventura que es un triunfo del cine fantástico (Army of Darkness) y, así, esta saga, más que épica, es groovy.

Hail to the King, baby.


Reto de Halloween, día 3


Vieja más tenebrosa.


La vieja de House on Haunted Hill.


Esa película, por cierto, es puro schlock, muy de la mano con el tema grindhouse de este Sympathy. William Castle era un director de puro exploitation y esta tiene a Vincent Price, que como Bela Lugosi, Bill Paxton y un puñado de actores, son siempre lo mejor de todo en lo que salen.

Vale la pena echarle el vistazo. Pon la película a todo volumen, por cierto, arranca sonando muy bajito.

martes, 2 de octubre de 2018

SYMPATHY FOR THE CREATURE 4: Basket Case


Título original: Basket Case

Director: Frank Henenlotter

Libreto: Frank Henenlotter

Elenco: Kevin Van Hentenryck, Terri Susan Smith

Cinematógrafo: Bruce Torbet

País: Estados Unidos

Año: 1982

Subgénero: Gore? De verdad no sé, esta película es fieramente original.

Tagline: El inquilino de la habitación 7 es muy pequeño, muy perverso y muy rabioso.

Review por: Lore;

Las pelis de engendros monstruosos, llámense híbridos alienígenas o demoníacos, mutantes de probeta, neonatos asesinos más parecidos a teratomas con ojos y dientes, embriones y fetos a medio gestar, gemelos deformes que castigan a sus hermanos de aspecto funcional, y pare usted de contar, son un caso singular en el cine en general, pero sobre todo en el terror. Aunque en su mayoría son festines chapuceros de sangre con historias simplonas, el cinéfilo amante de serie B te va a nombrar al menos una de culto, como It’s Alive (Larry Cohen, 1974), Progeny (Brian Yuzna, 1999)… y Basket Case (Frank Henenlotter, 1982).

Esta última sigue a una pareja de hermanos que llegan a la Gran Manzana para vengarse de los médicos responsables por su situación actual. Suena como la sinopsis de algún film genérico de drama o de crimen, ¿verdad? No en Basket Case: Duane Bradley se acaba de alojar en un hotel de mala muerte en la calle 42, llevando tan solo un fajo de billetes y una canasta de mimbre con un candado. Todo el mundo le pregunta qué hay dentro, pero la respuesta es más complicada de lo que parece. Belial Bradley fue separado de su hermano gemelo poco después de nacer, algo que lo dejó incapacitado y resentido de por vida. Aunque se criaron juntos, no es suficiente para Belial que su hermano lo lleve a todas partes; los doctores culpables de su estado, y todos los que se interpongan entre Duane y él, deben sufrir.

Quizás lo más resaltante de Basket Case, más allá del propio Belial (un cruce entre tumor derretido y pez borrón con dientes matando personas), es que se trata de un ejemplo del guerrilla filmmaking popularizado por eminencias de serie B como Ed Wood y Troma Films. Con un presupuesto ínfimo (35 grand sounds like a lot of money, but it isn’t squat when making a movie), un equipo mínimo, filmando escenas a lo ninja to avoid the police, Henenlotter creó una cinta de 16mm con una historia competente y un monstruo que no solo se queda en la cabeza del espectador, sino que resulta más efectivo que la abominación promedio creada en CGI.

Word: Belial fue representado con una marioneta de goma creada a partir de un molde del rostro del protagonista (Kevin Van Henterdyck), quien además proveyó los efectos de sonido del monstruo, en tanto que sus movimientos se hacían con un guante que manejaba el director o con un títere de cuerpo entero. As for the rampage scenes? Stop-motion mis amores, uno de los procesos de animación más largos y onerosos que existen, pero que de algún modo pudo entrar en el ya apretado presupuesto. Lo que hace el ingenio humano.

A pesar de que Basket Case sirve como una historia autoconclusiva, Henenlotter dirigió dos secuelas, Basket Case 2 (1990) y Basket Case 3: The Progeny (1991), en las que Belial era el protagonista absoluto. Aunque ambas contaron con más billete para la producción, el resultado final no tuvo el mismo gustico que la primera cinta que, ya se dijo antes, tiene su merecido puesto como obra de culto, con un creador que ha servido como paladín del exploitation y del rescate de obras de este lado del cine.

Reto de Halloween, Día 2

Remake favorito de una película de terror.

Night of the Living Dead, de 1990, por Tom Savini.


No sé cómo lo hizo, pero lo que sale ahí no son actores, son muertos reales resucitados. Ni The Walking Dead tiene mejores zombis que esta.

lunes, 1 de octubre de 2018

Reto de Halloween, Día 1

Conseguí este reto en Instagram y lo voy a hacer aquí porque me provoca.


Entonces, día 1:

Mejor Bigote en una película de terror.

Matthew Fox como John Brooder, en Bone Tomahawk.



Tremendo personaje.