sábado, 16 de julio de 2016

As Predicted

Por cierto que vengo del Caracas Comic Con. Destruido, por supuesto, pero qué bien la pasamos. Capaz hago un post, aunque lo más probable es que no porque soy un lazy bastard.

Publicaré las fotos en mi facebook, pero aquí pueden ver a dos sociópatas partiendo la liga del cosplay.

Y hubo malta gratis  :)



ROBERT PALMER - Addicted to Love


Qué fiebre con la música de este hombre. Un sentido del ritmo buenísimo y el estilacho que derrochaba en los videos está difícil de superar. Sólo mira eso.

"Ay, pero eso no es punk!"

No, pero ¿tú no sabías que el new wave es el primo del género? Crecieron juntos y muchas veces compartían tarima y cartel.

Anyhow, Robert Palmer y sus modelos:



domingo, 10 de julio de 2016

“¡IRON MAN ES UNA MUJER!” y otras mentiras



Tony Stark nunca va a dejar de ser Iron Man.

“¡Pero es que Marvel dijo---“, sí, ya sé lo que dijo. Salió hasta en CNN. Es mentira, hijo.

Porque, ve, ya tocamos el tema (con predicción incluida, porque a veces soy Nostradamus), pero una explicación adicional luce necesaria. El show-business está compuesto por dos partes, el show y el business, y esto que está pasando es natural en un medio que ha existido por casi un siglo, pero sólo ahora se hace mainstream.

Y vamos a hablar de lo que todos pensamos: la inclusión forzada. Me considero políticamente liberal, pero los SJW, siglas de “Social Justice Warriors”, son una rama nueva y recalcitrante del liberalismo, por lo general jóvenes y siempre ingenuos, que creen que Joseph Kony va a ser capturado por una campaña en Facebook y que criticar la nueva Cazafantasmas representa misoginia, en vez de, por ejemplo, cortarle el clítoris a las niñas en África. Como luchar por las esclavas sexuales de Tailandia es laborioso, complejo e impredecible, los SJW atacan aquello con lo que conviven en su pequeño mundo, la cultura popular. Te miran feo si en tu elenco no hay un transexual, si usas la palabra “negro” o si hay chistes de enanos —una vez discutí rudo con uno porque un tipo aparentemente violó a una muchacha en una universidad gringa y yo sugerí que, como el panorama no estaba claro, era mejor respetar el principio de inocencia, sabes, una conquista de la civilización occidental. Me llamó “enemigo” y “agente de la cultura de violación”.

Quiero decirte con eso que no simpatizo para nada con los SJW (no te pierdas la vez que Triumph los visitó; imagínate a esos niñatos en la recluta con el Gunny)… pero estoy seguro de que no tienen nada qué ver con esto.

No, no, ya sé, calma, deja que me explique. La gran misión del negocio, desde la primera revista hasta hoy, es hallar nuevos lectores. Antes de que DC, Marvel y EC tomaran firme control del mercado, existían muchas empresas en la denominada “Era Dorada”. Sacaban cómics de soldados, de vaqueros y románticos, pero siempre los mismos capítulos. ¿La historia de Tarzan quedó inconclusa al final del capítulo veinte? Mala suerte, porque el mes que viene arranca desde el primer capítulo otra vez. La idea, y esto te da una noción de cómo el negocio se descubría a sí mismo, era que un niño toma un cómic a los ocho años. Lo leerá por cinco o seis años más y lo echará a la basura porque sus intereses irán al béisbol, las chicas o “literatura de verdad” (una de las razones de por qué Marvel coronó tan duro en los 60s fue porque atendió al público adolescente; creo que hemos hablado de esto).

Entonces no podemos hablar de un dominio sobre la cultura popular mundial porque ni siquiera tenía control sobre la cultura local. Desde que Adam West bailó twist con Gatúbela, al medio le quedó claro que el audiovisual era una avenida directa para explotar a la audiencia (se dice que los 60s tenía tres B: Beatles, Bond & Batman) y pasó cincuenta años buscando un puesto firme en el cine, porque para leer un cómic necesitas, primero, saber leer, segundo, la vocación para leer y tercero, gusto para sacarle jugo a lo que lees. Por otra parte, puedes ser totalmente analfabeto y aún así entender que Arnold es un robot del futuro, que quiere matar a Sarah Connor y que Michael Biehn es un humano con la misión opuesta. Es más accesible.

Esa misión sólo se logró en los 2000s, tras valientes aunque torpes pasos. Cuando entramos en los 2010s, resulta que el fanbase del cómic no son sólo los carajitos estúpidos de clase media gringa, sino gente como tú o yo del tercer mundo, hombres Y mujeres, caucásicos, pero también negros, asiáticos e indios. Yo recuerdo que en los 90s le preguntaron a Todd McFarlane por qué Spawn era negro. Él respondió que durante su salto a la fama, con Spider-Man, se imaginó una historia en que Spider-Man defendía a unos supremacistas blancos y al final se quitaba la máscara. En aquel entonces habría sido un shock; incluso cuando Nightcrawler se hacía pasar por humano normal, era blanco –ni hablar del rol de la mujer (¿has oído del famoso “Mujer en la Nevera”?). Jean Grey es quizá el mutante más poderoso de los X-Men originales y es el personaje más EQUIS de la serie original (Haha, see what I did there? No? No? fuck you).

Si has seguido a la movida por los últimos seis años, te parece que “Ya no hayan qué inventar”, pero esa necesidad de inclusión ha sido una solicitud del fanbase por décadas, que ahora está tomando vuelo porque en los Estados Unidos ya nadie ve películas en el cine, pero en China sí, formando más de la mitad de la recaudación global (por eso es que uno de los mechas de Pacific Rim era chino, por eso es que Iron Man 3 tenía una escena extra sólo para China, por eso el mafioso de The Dark Knight estaba en Hong Kong). Antes de que saliera la película, yo no sabía nada de los Guardianes de la Galaxia; sabía que existían, pero nunca me llamaron la atención. Hoy todos sabemos quién es Groot.  La audiencia global se ha diversificado exponencialmente.

Como los Fantastic Four reflejaban a sus lectores, favorece al negocio que los equipos actuales reflejen al fanbase, que entra a los cómics como consecuencia de los films. Cuando Batgirl fue reinventada hace poco, recuerdo a un tipo en un foro, contento porque “al fin tengo un cómic que comprarle a mi hija”. Una de las cosas que más me gusta de Ms. Marvel es que el rol pasó de la caraja más gringa del universo, Carol Danvers, a Kamala Khan, una muchachita que aparenta lo que es. Agarra un título de los X-Men de los 90s, pa’ que veas a quinceañeras con cuerpos de Sharon Stone. Kamala no tiene talla de sujetador exagerada, no tiene un uniforme extravagante (más bien luce como algo que hizo ella en su casa) y es, de paso, musulmán. En ningún momento es preachy con la religión, es un detalle de ella como cualquier otro, un día abre un episodio y está conversando de algo normal en una mezquita.

Es como el primer beso en pantalla entre Willow y Tara, de Buffy the Vampire Slayer (diez años antes de que este tipo de debates saltaran a la palestra). Joss Whedon dijo que lo hizo de esa forma porque no quería hacer un escándalo de una cosa que se suponía que era normal. Introdujo diversidad como algo natural, son personajes que, incidentalmente, son gays. Joss fue atacado por los SJW muchos años después, por su manejo a Black Widow en Avengers 2, por cierto. Porque si los nazis culturales son algo, es ignorantes.

Volviendo al punto, Kamala Khan es Ms. Marvel… pero Carol Danvers sigue por ahí.

Hace años que tenemos no a un Hombre Araña, sino a dos, y uno es un morenito latino (para ser justos, la cosa es porque el título del latino, Ultimate Spider-Man, vendía tan bien que ni hablar de “terminar” al personaje). Desde hace tiempo que Thor ya no es aquel rubio sino Jane Foster, que sufre de cáncer y balancea su poder absoluto con una enfermedad debilitante (léase: hay algo qué contar, más allá de lo obvio). Hay dos Capitán America, Falcon, que cumple el rol en los Avengers, y Steve Rodgers que ronda por ahí, causando controversia. Logan sigue, pero hay otro Wolverine, X-23, casualmente una chica.

DC tiene mucha más experiencia con estos cambios, porque aunque Superman siempre ha sido Clark Kent, Flash ha sido alterego de Barry Allen, Jay Garrick y Wally West; Green Lantern es un rol llevado en distintos momentos por Hal Jordan, Jessica Cruz y John Stewart; Cassandra Cain y Barbara Gordon han sido Batgirl y ahí está Robin, que tiene a un nuevo avatar cada diez años. Incluso Batman ha tenido a otros intérpretes (Jim Gordon, Dick Grayson, Jean Paul Valley).

Pero Barry Allen siempre estuvo. Hal Jordan nunca se fue. Bruce Wayne siempre será Batman.

Es la máxima que mejor expresó Stan Lee cuando le dijo a su equipo creativo que no tenían que introducir el cambio en las historias, sino la ilusión del cambio. ¿Te acuerdas de cuando se trató de sepultar a Peter Parker y darle el manto a otro? La reacción fue tan negativa que la gente dejó de comprar. Hasta Al Simmons volvió a Spawn, porque sí, a las nuevas generaciones les gusta algo nuevo, pero el grueso de la audiencia le ha tomado tanto cariño al status quo que arriesgas perderlos cerrando al personaje viejo.

¿Tú tienes idea de cuánto dinero va a perder Marvel/Disney si Tony Stark deja la armadura y no veamos más en el papel a Robert Downey Jr?

Porque el escándalo se trata de eso, no de “perder a Tony” sino de perder al carisma de Downey. Investigando para Comic Apocalypse leí una cosa que no cupo allá, pero no pude olvidar, “¿Sabes todo lo que tendríamos que cambiar si Peter Parker dejara de ser Spider-Man? Videojuegos, películas, cómics, libros, muñequitos, ropa y hasta cubrecamas”. Por eso es que ha habido un traje negro, uno minimalista y hasta uno metálico, pero siempre vuelven al diseño de Steve Ditko, original y fácilmente reconocible. Si tú ves a Iron Spider, te puede alienar aunque sea Peter Parker, pero si ves al traje rojo y azul, sabes quién es.

Ilusión de cambio. Resulta que el Capitán América no era malo, sino que, se descubrió hace poco, era un giro de trama. Para que tengas idea de cómo el público funciona hoy, alguien le escribió por twitter a Nick Spencer que “Debiste habernos avisado mejor si no querías que te atacaran” -y la respuesta de Nick fue brillante: “¿No preferirías que te mandara el libreto para que supieras todo de antemano?”.

Dentro de un año, veremos a Riri Williams volando por ahí como la Iron Maiden… junto a Iron Man. Garantizado.

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* 10 Claves Para Ir Al Caracas Comic Con

lunes, 4 de julio de 2016

10 Claves Para Ir Al Caracas Comic Con



Bueno, en quince días es el Caracas Comic Con. Si has ido, ya debes tener planes forjados, pero si no, si ni siquiera has escuchado de él o has estado que “sí voy, sí voy, sí voy… naaah, me da ladilla”, estoy aquí para decirte dos cosas:

A) Es el único evento de calidad que queda en este país;
B)  No me están pagando para escribir esto.

Es básicamente una celebración de la cultura geek donde la vas a pasar bien sí o sí, para nada una mamarrachada. Sin embargo, algunas cosas ameritan advertencias. Por eso, este post, para que veas que cuido de ti. Porque te quiero.

1)   “El Que Madruga…”

Llega temprano. Las puertas abren a las diez de la mañana pero ya mucho antes hay una cola tremenda. Fluye más o menos rápido, pero no es cosa de “llegué y pasé directo”.

El beneficio principal es que, como no hay mucha gente temprano, vas a tener acceso pleno a las atracciones. Alrededor de las dos de la tarde llega la mayor cantidad de personas y se congestiona a tal nivel que nada más caminar por los pasillos es difícil. Los videojuegos o el paintball tienen colas tan largas que está fuera de discusión hacerlas. El acceso libre es temprano o para el final de la tarde.

Esa última frase tiene otra implicación y esta es una regla dorada: Las Cons duran todo el día. Si piensas que vas a salir de ahí e “irte a tomar unas cervezas”, olvídalo. Hay tantas cosas qué hacer, sinceramente, que si te vas a las cinco, te vas a perder de algo (e igual sales reventado). No hagas planes para más tarde.

Una de mis memorias favoritas del CCC ocurrió con esta niñita. Alrededor de las seis y media o siete, hacen el concurso de cosplays. Ese año fue el papá quien se montó en la tarima con un traje de Batman tipo normal. Durante la presentación entró un grupo presidido por el Motherfucker (de Kick-Ass), “sometieron” a Batman y entró la niñita, recreando esta escena con todo y la canción. Empezó nice pero cuando esa pulga empezó a hacer paradas de mano y a montarse encima de los “malos” y a “matarlos”, todos en la audiencia pasamos de esto:


A esto:


Hay muchas cosas qué ver y vale la pena quedarse (el año pasado vimos en la tarima, por ejemplo, al actor de doblaje del Guasón en la famosa serie animada…


que fue con la actriz que hace de Harley Quinn).

Y, niñita, eres el rock.

2)   Vestid@ Para Matar

En virtud de lo expuesto, vístete cómod@. Si vas en tacones porque estás en drogas o porque tu cosplay lo requiere, lleva zapatos cómodos también. La ropa demasiado abrigada te va a hacer sufrir. ¿Has ido a un concierto? Es algo así.

Lo de los zapatos es crítico, vas a pasar un buen rato de pie.

3)   With A Little Help From My Friends


Ensambla a tus panas y vayan en grupo. Ir solo es como ir a un toque solo, la pasas mejor en equipo.

4)   Dile A Tu Tío Diosdado

Ya sé que estamos en crisis y todo está carísimo, pero ve guardando plata. La primera vez que fui a una de estas, me dije que “No voy a comprar nada a menos que consiga (un libro raro que estaba buscando) o una figura de colección de Dawn of the Dead de 1978”. Conseguí ambas. El año pasado llevé un llavero de la Casa Greyjoy, antes de que se supiera que no todos los ironborn son unos idiotas.

No importa si lo tuyo es Doctor Who, Marvel, videojuegos, música o películas (hace como dos años conseguí un set de colección baratísimo de Blade Runner como nuevo), créeme que, pasando por los estantes, vas a conseguir algo que te va a enamorar.

Con la inflación disparatada que tenemos, es difícil anticipar cuánto más caro van a estar las cosas, así que aplica la regla general: No compres de inmediato algo, porque conforme avances lo puedes conseguir más barato o conseguir algo mejor. El año pasado alguien estaba vendiendo un set de colección brutal de figuras de Game of Thrones, pero el precio por pieza (cada una alrededor de los 70.000) era tipo el meme de “Gracias, sólo estaba viendo”. Ahora, sí vas a conseguir vainas buenas y comprables (incluyendo cosas –casi- gratis).

Igual vas a tener que ir con plata, la entrada son 2.000 por un lado y, por otro…

5)   Nerd-Chow!

Que hagan el evento en el CCCT trae la ventaja de que a pata de mingo tienes la feria de comida. El equipo de seguridad no se pone necio a la hora de salir (o entrar) de la Con, porque después de que pagas tu entrada te colocan un sello invisible infrarrojo en el antebrazo (en serio), de manera que si sales, para entrar sólo presentas el brazo y ellos chequean tu sello con una linterna especial.

Creo que todos sabemos cómo está la comida en la calle, pero a menos que te lleves tu propio nerd-chow (que no es mala idea), es lo que toca. Adentro del Comic Con venden comida, pero basta con decir que sale mejor comprar afuera. Lo que consigues en el evento es bueno si, por ejemplo, estás cansado y quieres un gatorade o una chuchería (una vez los patrocinantes nos dieron malta gratis), pero la comida como tal sí es costosa; puedes llevar tu propio cooler con agua también.

Otra cosa: Métete en Arturo’s o que si en Wendy’s. Vas a necesitar las calorías para la tarde.

6)   Un Método En La Locura

El año pasado me conseguí con una amiga afuera del evento, cuando estaba saliendo a comer. Quedamos en vernos adentro. Pasaron, sin joda, como dos horas antes de que nos volviéramos a encontrar y eso que la estaba buscando activamente.

A lo mejor este año cambia la cosa (ojalá) porque no va a ser un fin de semana sino tres, pero por lo que he vivido con mis panas, va a haber tanta gente que perderte es muy fácil y si alguien del grupo dice “ya vengo” y se aleja mucho, es muy probable que no lo vuelvan a ver sino cuando la gente se empiece a ir (la hora pico va desde las dos como hasta las seis). Bueno, con decirte que como a las cuatro de la tarde (el año pasado todavía) llegó un pana y alguien del grupo salió a buscarlo. Pasó como una hora para volver a vernos todos y eso fue sin el nuevo que llegó —dijo “Marico, hay demasiada gente” y prefirió irse.

Puedes diseñar una forma para identificar a los tuyos si alguien se pierde, o es tan simple como “Hagamos lo que podamos para no separarnos” porque si alguien se pierde en la selva, he’s fucking gone, man.

7)   ¿Sábado? De 4 Años en Adelante

Y si hay tanta gente, es obvio, no lleves a tu bebé. Si es un niño pequeño, va a ser feliz para siempre…

(Este niñito iba caminando tipo chill con su mamá y en punto la mamá le dice “Papi, mira” y ahí tenían a otro Capitán América con un muy buen disfraz. Se dieron la mano y el niñito creía que estaba con el propio Capitán de la película. El cosplayer conversó un momento con él y se tomaron esta foto. Sólo mira esa sonrisa).

…pero si hablamos de un bebé, la van a pasar mal todos, en particular si lo llevas en cochecito. Imagino que un viernes o un domingo son días más relajados, pero un sábado es muy, muy mala idea. He visto gente con cara de arrepentidos abrazando a sus bebés, ahórrate el sufrimiento.


Si nunca has visto a un cosplayer, estás imaginando a un ridículo que se pone cualquier vaina como si fuera un carnaval y sale a dar vergüenza. Aunque sí hay gente así, te digo que es una diminuta minoría y que la movida del cosplay en Venezuela es tremenda. Yo me he conseguido desde la niñita zombi que sale en el primer capítulo de The Walking Dead (una criaturita que iba con su mamá y cuando posaba para las fotos, levantaba una manito y la ponía como una garra) hasta a Lady Olenna Tyrell, una señora inolvidable que tenía el traje a la perfección y hasta su propia copa dorada (se tomó una sesión de fotos con nosotros en el Trono de Hierro y echaba vaina pero en personaje, una nota).

Y ¿sabes? Cuando vas por ahí y consigues a gente que va de X-23 o Penance, te das cuenta de cuán profunda se ha hecho la fanaticada del cómic, no son personajes muy mainstream y ahí están y bien hechos. Vas a querer tomarte por lo menos un par de fotos, por muy muerta que tengas el alma.

No te pierdas el tenedor.

Entonces: Sé respetuoso, particularmente si es un cosplay tipo Leia en bikini o Mileena (Mortal Kombat). No seas el baboso que trata de meter mano o aprovecharse de la situación, la vaina se nota y te vas a ver full lúser.
Si pides una foto, descubrirás a los cosplayers como gente muy accesible, da las gracias al terminar and go on your way.


9)   Recuerda Llevar una Toalla

Lleva medicamentos mixtos. No digo que lleves tu kit de primeros auxilios y un paramédico, pero si eres como yo, propenso a las jaquecas, te conviene tener analgésicos a la mano. Is your belly acting up? Plan ahead.

10)                     León: El Profesional

Si vas a hacer contactos profesionales (eres un ilustrador que necesita a un escritor o viceversa), asegúrate de dejarle tus datos de contacto a la otra persona, con una tarjeta o anótalo en algún lado. Yo sé por qué te lo digo, el ritmo en la zona de combate puede ser frenético y una charla con potencial va a flotar en el éter porque a nadie se le ocurrió anotar el contacto bien.


¡Eso es todo! Ve, puedes comprar tus entradas ahora mismo o el día del evento en la taquilla, lo más seguro es que yo esté rondando por ahí el sábado 16 así que si me ves, saluda. ¡Pendiente!


*Las fotos de este post son propiedad de sus respectivos dueños.

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