sábado, 11 de febrero de 2012

Politiks, Reflexiones y Boludeces

Mañana son las elecciones para el candidato de unidad, el que irá en contra de Hugo Chiabe en las presidenciales.

Vota. Conozco a mucha gente (conocidos, no amigos) que se abstiene porque son "indiferentes, apáticos". Son "artistas y no están pendientes de ese rollo de la política, si al final, gane quien gane, todo va a seguir igual y el mejor candidato es Carlos Ninguno porque Ninguno se preocupa por ti".

Por cierto, jo-jó, qué original ese chiste de "Ninguno", nunca lo había oído. Pajúo.

Te voy a contar una historia de por qué, si te consideras "artista" pero no tienes tiempo para el zeitgeist venezolano actual, eres una de las formas de vida más estúpidas que existen:

El I Rally Metropolitano de Escritores fue organizado por la alcaldía de Caracas, en ese momento (y todavía) regentada por Antonio Ledezma, un carajo que no representa al gobierno actual para nada. Cuando terminó y los ganadores fueron anunciados, el mismo día, nuestro querido Robert Serra (un diputado con un sentido común lo suficientemente hueco como para no entender que darle armas de fuego a niños constituye una violación a la ley -y hasta se toma fotos... but then again, es chavista) estaba tomando el Instituto Metropolitano para la Juventud, brazo de la alcaldía directamente relacionado con el Rally. Instrucciones de la alcaldeza sui géneris puesta a dedo por Chiabe (sabes, porque él es un carajo burda de demócrata y respeta las elecciones de su amado pueblo -y esto es uno de los motivos de por qué yo no creo que él entregue el poder en caso de perder las elecciones, pero ese es otro debate)... no recuerdo el nombre de la mujer esa ahorita, ustedes saben quién es, la que dijo que había que "hacer de los niños los futuros Chave" (dijo así, "Chave", swear to fucking god; I may be a biased asshole, but I'm a fair one).

So, al final, por todo el esfuerzo de Dariela Sosa, Beatriz Lugo y Yon Goicochea (que estaban detrás del Instituto), they got squat and WE got squat. Porque el nuevo poder detrás de la alcaldía decidió que no podían dedicarse fondos a una premiación.

Yeah, "I won mención de honor at the Primer Rally Metropolitano de Escritores and all I got was this lousy t-shirt"


¿Te suena indiferente? Deja que te pase a ti.

Porque, por si no te has fijado, porque eres un ignorante sin sentido histórico, a los gobiernos comunistas no les importa las expresiones artísticas a menos que sirvan para El Partido. ¿Nunca te has preguntado por qué Cuba, La Unión Soviética, China y afines no tuvieron grandes artistas mundiales? ¿Por qué son los artistas uno de los primeros grupos en desertar esos regímenes?

¿"Pero chhhiamo, este ej un gobierno de ijquierda, no ej comunijta" me dices?


Lee.

Yo voy a votar por Diego Arria. Sé que no voy a ganar con mi voto (y me parece que Arria está claro también), pero si voy a votar, quiero saber que lo hice por el mejor. Como dijo él mismo, "prefiero perder diciendo la verdad que ganar mintiendo".

Y tú: conozco tres casos de personas que no van a votar porque no pueden. Si tú puedes, hazlo. ¿Que "pero van a saber quién votó y nos pueden joder después"? Coño, quizá, es un miedo legítimo, pero eso es lo que quieren. Que pienses eso, que tengas miedo. ¿No votas porque no te metes en la política? Deja que colabores con alguna plataforma de entretenimiento y te digan "Puedes expresar lo que tú quieras aquí, pero no hables de política. No te metas con el gobierno, que tú sabes que eso es delicado". Esa-vaina-pasa-BURDA. Trust me.

Vivimos en un momento en el que no podemos permitirnos el lujo de la indiferencia.

*     *    *

COSAS QUE ME OCUPAN ACTUALMENTE:

 

* Un artículo nuevo para Guayoyo en Letras (que ustedes probablemente verán entre unos quince días a un mes).

* Una nueva historia de Luca Aleggio, Nigromante de Alquiler, para Letras A Litros.

* Moonshine, una novela de fantasía oscura histórica. Es la mejor forma de describirla, bear with me here, man.

* La edición del manuscrito de Dystopia, mi novela inédita.

* Meditación (todavía) sobre los detalles de Georgie Mencken y Nino Frank: Policías de Nueva Noir (lo más seguro es que por mucho que lo piense,  el resultado de lo que escriba me sea inesperado porque igual nunca sé qué va a pasar en mis textos hasta que pasan).

* Otros tres proyectos literarios de los que no voy a hablar porque están en fase de gestación y si no se dan (que no creo, es más una cuestión de "cuándo" se van a dar), esto va a ser estúpido.

*     *     *
Goodreads es un tripeo. Tiene noticias del mundo literario que te llegan a tu correo y updates de lo que están haciendo tus autores favoritos. En serio, it's really fucking nice.

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Hace como año y medio publiqué esta boludez. La reproduzco aquí:

"Y AHORA UN HAIKU:

Oh, Felicia Day
Vos sos una nerd bien sexy
Esto es triste"
Hasta la fecha, es mi haiku más cumplido. Puedes, también, ver The Guild, para que entiendas todo en tu vida.

*     *     *


Este cómic es quizá lo mejor que alguien ha inventado desde los cinnamon rolls. Funny as fuck. Well, maybe not as fun, but it's still awesome.

viernes, 10 de febrero de 2012

Citas Citables


No sé cuántas veces alguien se me ha acercado y dicho "Hey, let's dance!". Odio bailar. Dios, es estúpido.

- David Bowie

martes, 7 de febrero de 2012

Insatisfacción Lúdica

Mi problema con los videojuegos ha sido publicado en Guayoyo en Letras. Sólo dale click al texto subrayado (and probably rage).

viernes, 3 de febrero de 2012

Ética Creativa: una tragedia en dos actos

I

Te voy a plantear un experimento.

Imagina que eres un escritor de ficción (con un poquito de imaginación, puedes aplicar este ejercicio a otras ramas estéticas). Tienes un libro terminado, esperando a que alguien se interese para publicarlo, porque sabes que eso de la autopublicación pues no paga. Para que una editorial te acepte muchas pruebas se hacen, tienes que tener un poquito de suerte y un buen material en el qué apoyarte. Es un proceso lento; si te aprueban la novela, la verás publicada dentro de un año, más o menos y no hay ninguna garantía de que, al final del camino, recibas compensación monetaria acorde a todo lo que has invertido en esa épica tuya. No es imposible, obviamente, pero requiere mucho trabajo, dedicación y paciencia. Acuérdate de que “un escritor exitoso es uno que no se rindió”.

A menos que aceptes la oferta de James Frey.


Doesn't looks like a dipshit, uh? NEITHER DID HITLER.

Este hombre, Frey, se te acerca y va vestido de bohemio. Apenas superando los cuarenta años, cargaun suéter de marca, un sombrero fedora y pescadores. Se calza en cholas. “Estoy interesado en redactar, con otros autores, series de libros para el mercado joven-adulto que se vendan muy bien. Harry Potter y Twilight han terminado; hay un mercado a la espera de la próxima gran cosa y nosotros vamos a brindárselo. Acepta mi propuesta, escribe para mi compañía, te presento a agentes, a contactos y colaboraremos para asaltar al mundo”. Si dudas, deberías considerar al primer tipo que Frey contrató: Jobie Hughes, autor de Soy El Número 4. Una verdadera historia de Cenicienta, Hughes aceptó la oferta por quizá los mismos motivos que la aceptarías tú: tenía un manuscrito guardado y esta era una buena oportunidad para tener exposición, reputación como artista. Frey pagó las deudas de Hughes, lo mandó en avión a California e hizo que se entrevistara con Spielberg para una potencial adaptación cinematográfica del aún no publicado Soy El Número 4. Vamos bien hasta aquí, ¿no?



Te entrevistas con Frey, le dices que te interesa su propuesta. Él te entrega una página con el concepto que debes desarrollar. Te explica que recibirás 250 dólares (pagados en dos partes) por tus esfuerzos, mas un 30% de las ganancias que genere el proyecto —incluyendo derechos para la televisión, películas, juegos, muñequitos y afines. Si la idea original es tuya y a James le gusta, tu porcentaje se eleva al 40%. Eres económica y legalmente responsable por cualquier acción llevada en contra del libro, pero no eres propietario de los derechos de copyright (esos derechos los tiene Frey y su compañía; o sea que no posees la propiedad intelectual del libro). El libro será publicado bajo un seudónimo (que realmente te representará a ti y a Frey, como colaboradores) y Full Fathom Five, la compañía, podrá usar el seudónimo sin tu autorización para lo que crea conveniente. Si el primer libro tiene éxito, tienes derecho de preferencia para escribir las secuelas. No obstante, puedes ser sustituido por otro autor que escribirá bajo el mismo apodo. Se te prohíbe firmar otros documentos que puedan entrar en conflicto con este. El contrato estipula, en términos inequívocos, que no puedes hablar públicamente del trabajo ni confirmar tu colaboración. No tienes derecho de aprobar o rechazar materiales biográficos o publicitarios de ninguna especie. De violar esta cláusula de confidencialidad, serás sujeto a demanda por 50.000 dólares.

Frey te cuenta que el mundo necesita nuevos escritores que salgan del mercado promedio, que le peguen en la cara a Dios. Está decidido a serlo y quiere que tú trabajes con él, una nueva generación de innovadores. Al hablar del libro que te propone, enfatiza que es una colaboración, no tu proyecto solitario. Te cuenta de una adaptación a la historia del Rey Arturo en la que está trabajando con uno de los escritores de Full Fathom Five. El anónimo autor escribió algunas cosas, a Frey no le gustó, propuso cambios, el autor los hizo y todos fueron felices. En otro caso, dos escritores desoyeron sus observaciones sobre una novela. Fueron despedidos y reemplazados.

Esta es la parte interactiva del experimento: si aceptas la propuesta y escribes un libro en cuatro meses para James Frey, vete al resultado A. Si no lo aceptas, vete al resultado B. Si decides consultar a un abogado, vete al resultado C.




RESULTADO A:



 
En pocas palabras.


Esta es la historia de Jobie Hughes.

Escribiste algo tipo Soy El Número 4, que fue bien recibido, bajo el apodo de “Pittacus Lore”. Los derechos para una película se vendieron y el presupuesto es de 55 millones de dólares. Aunque no puedes decir que fuiste tú quien lo escribió, tienes suficiente en tus arcas para irte de vacaciones a Roma y comprarle una casa a tu mamá. Todavía no has publicado el manuscrito aquel de tu novela original porque nadie quiere aceptártelo —mucho menos si tu nexo con la industria es James fucking Frey.

Pasa el tiempo. La película fue un desastre y el libro no cumplió las expectativas que se adivinaban. Full Fathom Five quiere que escribas la secuela bajo sus lineamientos y, al tener diferencias con Frey, él te grita y te amenaza con despedirte y contratar a otro. Tienes prohibido hacer publicidad para el libro y cuando un crítico lo destruye, no puedes salir a defenderlo.

En un café en el que te invitaron a hacer una lectura pública, te presentan como “(inserta aquí tu nombre), autor del libro (inserta aquí el libro que escribiste para Frey)”. No tienes idea de cómo ellos obtuvieron esa información, pero ahorita hay un arde Troya en Full Fathom Five. James Frey te quiere agarrar a coñazos. Cansado al fin, demandas a la empresa y reclamas los derechos que debías poseer desde un principio. Haces pública tu participación en el único proyecto exitoso que la casa ha tenido. El litigio se prolonga, eres culebra con James Frey y si se consiguen por la calle, se caen a tiros.



RESULTADO B:

 
 
Tú como que eres amigo mío.

Quiero felicitarte por tu buen juicio en esta, la elección que tu servidor habría tomado. A lo mejor te fuiste por aquí porque, como yo, sabes quién es James Frey.

En el 2003, Frey publicó su conmovedora autobiografía, A Million Little Pieces. El libro se convirtió en un fenómeno comentado por todos los Estados Unidos. Oprah Winfrey lo volvió su selección del mes para su club de lectura, lo que en Gringolandia equivale a mucho prestigio y éxito garantizado. El autor fue invitado al show de Oprah y echó el cuento de todos los amigos que perdió, el sabor del fondo que tocó y conversó de los detalles de su temporada en el infierno. John Dolan, poeta, dice que el libro le sabe a falso. Stephen King escribe que, siendo un alcohólico y adicto recuperado, él vivió las cosas que toca la autobiografía y no son en lo absoluto como Frey las describe. El site The Smoking Gun buscó la fotografía que le hacen a los presos cuando entran a la cárcel, para burlarse de Frey… y descubrieron que la foto no existía.

James Frey nunca estuvo en prisión. Nunca estuvo en ningún centro de rehabilitación. La novia que dice que perdió, nunca existió. Que el autor diga “ese libro representa la verdad esencial de mi vida” no significa nada para un público que se sintió engañado. Oprah lo volvió a invitar al programa, donde lo regañó por mentiroso y por sinvergüenza, enfrente de toda la nación.

Mi amada Carol Joyce Oates describió el asunto como “un problema de ética sobre el que puede debatirse apasionadamente con miles de argumentos. Al final, Oprah defendió su moral –puesta en entredicho-, sobre la importancia de la verdad”.



RESULTADO C:


 
Después de que leas la explicación del contrato, esta foto tendrá más sentido.

Buena decisión. Me caes bien. Y por eso, te cuento que tu abogado será Conrad Rippy, famoso abogado dedicado al ambiente literario, con cualquier cantidad de años de experiencia. Te mereces este abogado, por pensar antes de firmar el papel.

Conrad no se cree el cuento cuando le explicas que esto sería como escribir un guión para Hollywood, en el que este formato es cosa de todos los días. Te pide que, por favor, le lleves a su escritorio una copia del contrato. Haces caso y, después de leer el instrumento, te explica que lo que te están ofreciendo es, fundamentalmente, “una colaboración sin que haya colaboración. En dieciséis años de negociaciones, nunca he visto un contrato como este. Es un acuerdo que dice ‘tú vas a escribir para mí. Yo seré el propietario de lo que saques. Puede que te dé crédito como puede que no. Si hay más de un libro en la serie, estás enganchado por defecto para escribir esos también, bajo los mismos términos de este primero, pero no estoy en la obligación de usarte. A cambio de esto, te ofrezco el 30% de una cantidad que tú no puedes verificar —no tienes derecho a hacer una auditoria—, y eso es después de que se te reduzca la cantidad por gastos que no están especificados’. Es un contrato para que funciones como mano de obra, en ese sentido sí es como escribir para el cine… pero a esos escritores, Hollywood les paga mucho más de 250 dólares”.

Te regresas a tu casa y decides que, cuando menos, hay cosas que merecen ser revisadas sobre este papel. Les escribes un email con tus preocupaciones y, a los veinte minutos, te contestan que el contrato no puede ser negociado y que muchas gracias por tus molestias, pero se han dado cuenta de que una colaboración contigo no llevará a buen puerto.

Todo esto le pasó de verdad a este autor.




II



I'll probably hate it anyway.


Okay, so: yo tengo A Million Little Pieces. No lo he leído completo porque James Frey me desagrada como persona (si te interesa saber, tampoco pagué por él; so sue me, James, for not being honest) y, aunque es bastante probable que lo termine algún día, sí he leído lo suficiente como para saber que hay vainas en ese libro que no pueden ser verdad (en una escena, a James le hacen un tratamiento de conducto sin anestesia “porque la anestesia es adictiva”. Dude, what the fuck). So, si partimos de la premisa de que el tipo solía ser drogadicto y alcohólico, ¿a nadie de verdad se le ocurrió que, no sé, a lo mejor, este tipo inventaba las cosas? No es que yo tenga muchos amigos drogadictos, pero sí conozco a un par y la enseñanza que me ha quedado es que esta es gente irresponsable que se dedica a mentir todo el tiempo por cualquier excusa que les permita mantener su vicio y privacidad.

Después del caos en Oprah, James explicó públicamente que había aprendido su lección, que debió decir desde un principio que todo era mentira y que ahora entendía el valor de la sinceridad. Un año y medio después, salió diciendo que nunca debió disculparse, que es un escritor que cambiará al mundo con sus controversias y que estaba creando a Full Fathom Five —sin mencionar el dracónico contrato, que lo clasifica de inmediato como un consumado inmoral, zorro, carente de la menor ética, con una avaricia y necesidad de atención que no tiene reparos a la hora de aprovecharse de los demás. En otras palabras: todavía actúa como un adicto (esta vez, un adicto con plata).

¿Para Jobie Hughes? Fuck, man, though luck. Créeme que te entiendo y me identifico contigo, como escritor que sabe lo que cuesta construirte una reputación; me arrecharía demasiado que un maldito se aprovechara de mis ansias de éxito. Y eso me recuerda a algo de lo que me enteré hace poco: DC Comics ha anunciado nuevas series a modo de precuelas de Watchmen, la magnánima novela gráfica escrita por Alan Moore e ilustrada por Dave Gibbons.

¡Sólo Moore y Gibbons pueden matar a Moore y Gibbons! Oh, DC también.

Publicado por primera vez en 1986, Watchmen es el cómic que hizo por ese medio lo que 2001: Odisea del Espacio hizo por la ciencia ficción: lo validó como una forma de arte. Personajes complejos, trama cargada de simbología, prosa sublime y un arco argumental que abría y cerraba en pocos capítulos, dando inicio a un formato que personalmente amo: la novela gráfica. Si eres de los que leyó Watchmen antes de que saliera la película y todo el media frenzy que vino después, sabes que ese libro era como ver Matrix, leer El Manifiesto Comunista y descubrir que El Niño Jesús no existe, todo de un solo coñazo: cambió tu forma de ver al mundo. Eso de “Watchmen es una pieza intocable de literatura”, es lo que la gente dice como si se refirieran a Ana Karenina. Y, si me preguntan, tienen razón.

Estas series nuevas van a salir sin la participación ni de Moore ni de Gibbons, porque aunque ellos son los creadores de ese universo, los derechos le pertenecen a DC Comics; ergo, la empresa puede hacer lo que le dé la gana.

Pocos años después de que saliera Watchmen, Moore habló de una potencial serie sobre los Minutemen, que es un grupo de héroes que actuaron en los años 40. Lo que pedía para darle curso a la obra era que DC le diera los derechos de propiedad intelectual. El contrato de DC —que Moore describe como “una licencia para estafar”— establece que ellos pueden publicar la novela gráfica. Si después de un año, el libro dejaba de venderse y no salía mercancía relacionada ni nada por el estilo, los derechos volvían a los creadores para hacer con la serie lo que quisieran. Moore y Gibbons firmaron sin sospechar que el libro se convertiría en un best-seller que no se ha dejado de vender en 25 años. Cuando el escritor solicitó los derechos, DC le dijo que gracias, pero no, gracias. Alan suscribió un contrato y de acuerdo a lo establecido en ese papel, todo se está cumpliendo al pie de la letra, en los términos en los que las partes acordaron firmar.

Ahora, años después y asumo que gracias a la atención que generó el largometraje, DC le ofreció dos millones de dólares a Alan Moore para que aceptara los derechos de copyright, siempre que produjera más historias en ese universo. Moore dijo (y esto no es sorpresa si sabes algo del escritor inglés) que no.

“Ya he pasado por demasiado con respecto a esto al punto en el que mi obra predilecta ya me crea sentimientos negativos” dijo. “Yo quería los derechos en aquel entonces. Ahora no”.

¿Cómo respondió DC? “Bien. Igual contrataremos a otros y sacaremos las series sin ti”.


Fundamentalmente, "dame lo que quiero o te lo robo".


Volvemos al asunto de la ética. Sí, DC tiene el derecho de hacer eso mismo con Watchmen, pero no quiere decir que deba. Desde un punto de vista absolutamente consumidor, diría que “hey, nice: vienen más cómics de Rorschach. Si no son buenos, puedo ignorarlos y ser feliz”. Pero resulta que, como ya establecí, mi parcialidad está con los artistas, me identifico con los creadores y a mí me molestaría un poco que, digamos, Necronomicón se dedique a hacer otra historia con mi Maxwell Huntington sin mi autorización (no pueden, realmente, pero si lo hicieran, it wouldn’t be fucking cool… este es un ejemplo; la gente de Necro sería incapaz de una vaina así). El punto es que no es respetuoso con el artista ignorarlo por años para luego solicitarle vainas, so pena de seguir ignorándolo y hacer lo que a la empresa le dé la gana igual. Aunque entiendo la postura de Alan y la apoyo, quizá lo mejor habría sido que aceptara los derechos y no produjera nada (así sabes que tú no los estás tocando, pero nadie más tampoco lo hará). Es un asunto de orgullo, ya Alan dijo que “yo no quiero que me paguen; lo que quiero es que no lo hagan” y DC va a obedecerlo tanto como lo obedecieron en el pasado. Ojala y la victoria moral pesara lo mismo que la victoria práctica.

Si las nuevas series tendrán la misma calidad que la saga original es algo que está fuera de discusión (obviamente no). DC cómics alegará cualquier cantidad de razones para esconder el hecho de que son una empresa y que las empresas subsisten con billete…

Kinda like this.

…y Alan Moore seguirá arrecho, como Jobie Hughes anda arrecho, martirizados por un contrato que de verdad que debieron firmar asesorados por un abogado. Dicen que todos los días sale un pendejo a la calle y el que lo agarre es de él. Es deprimente ver cómo esto se aplica “al medio”, con buitres de la creatividad rondando por ahí, esperando a que caiga alguien con sed de exposición… but then again, Miguel Ángel Buonarroti no pintó el fresco de La Capilla Sixtina por iniciativa propia.

Supongo que la moraleja de esta historia es “Lee las letras pequeñas”. No firmes cualquier vaina porque tu obra debe ser conocida ya. Acuérdate de estas historias y de que existe un carajo llamado James Frey and he doesn’t gives a fuck.

Remember, Alan: it’s all one big joke.

miércoles, 25 de enero de 2012

Joe Hill & Victor Drax en: "Escribiendo Ficción"



Joe Hill es el autor de El Traje del Muerto y Cuernos, ambas novelas que recomiendo. Su estilo es ligero, con frecuentes referencias a la cultura pop y tramas que se extienden y te mantienen pegado más allá de lo predecible. Su primer libro me gustó bastante, pero Cuernos (la historia de cómo una mañana Ig Perrish se levanta para descubrirse un par de cuernos luciferanos saliéndole de la cabeza... provocando que la gente le cuente sus más oscuros secretos) me encantó. A pesar de que es la clase de personas que te contesta cuando le hablas por twitter, fue cuando el site io9 cuadró una sesión de preguntas y respuestas que me extendió su comentario más largo hasta la fecha.

Lo que le pregunté, de fondo, es "¿qué pasó en tu vida que te llevó a escribir esta escena?", que es una pregunta personal que si me hubiesen hecho a mí, yo no habría contestado. De hecho, Joe huyó por la izquierda y no lo culpo. Sin más preámbulos (y para que veas un poquito sobre lo que es el craft de ficción -y me veas ser un fanboy):

Victor C. Drax: La ruptura entre Merrin e Ig es tan real, tan, tan cercana a lo que es la vida que de hecho yo viví una experiencia similar una vez. Y leyendo el libro, se sintió como "¿Cómo lo supo? ¿Cómo pudo retratarlo tan bien?" (En realidad me sentí un poco decepcionado por el verdadero motivo de Merrin para terminar -porque en la vida real, esas cosas simplemente pasan y tú aprendes a progresar).

Así que la pregunta es esta: ¿Está ese episodio basado en algo por lo que pasó el autor (quizá ponerlo en ficción era una forma de exorcismo)?

Joe Hill: Hm, voy a evadir esa sólo un poco para acercarme a la pregunta detrás de la pregunta; creo que lo que estás preguntando es si un escritor tiene o no que vivir algo para escribir sobre ello. La respuesta es no. Para mí, el arte de redactar ficción es el arte de metódicamente abrirte camino por varios experimentos. ¿Cómo se siente manejar un carro mientras ardes en fuego? ¿Qué clase de detalles observas cuando te enteras de que alguien a quien amas ha muerto? ¿Cómo se sentiría levantarte con cuernos saliéndote de las sienes? No es necesario dispararle a alguien para escribir sobre homicidio, no necesitas estar ciego para escribir sobre la ceguera y probablemente no tienes que pasar por una terrible ruptura para imaginarte en esa situación.


La verdad, Joe, preguntaba exactamente lo que pregunté -as, you see, I'm a writer too. I know what you mean. Pero es la clase de cosas que se preguntan con una botella de cerveza en la mano. One day in the future, Joe. You wait and see.

Más adelante, en otra respuesta, Joe dice:

La escena con el carrito de supermercado ilustra perfectamente lo que le dije a la pregunta de Victor. Yo fui un muchacho de trece años una vez; solía andar en manadas de otros muchachos; me he metido en problemas y he cometido hilarantes cosas irresponsables. No me es muy difícil tomar mis propias experiencias de chico e imaginarlas en escenas completamente ficticias que resultan tener elementos en común (chicos, problemas, comportamiento irresponsable).


Todo esto me recuerda algo que leí una vez por ahí: los escritores jóvenes hablan de sí mismos aunque escriban de los demás y los viejos hablan de los demás aunque escriban de sí mismos.

El primero que me diga de quién es esa frase se gana... algo rockeante (es en serio).


viernes, 20 de enero de 2012

El Hombre Malo

Nueva historia en Letras a Litros: El Hombre Malo. El propósito de la pauta era que no podíamos decir lo que pensaban o a qué se dedicaban los personajes: todo debía demostrarse a través de la historia por el mismo elenco. También, el texto no debía captar "un momento", sino un viaje: que los personajes empezaran en un lado y terminaran en otro.

Ahí está, una historia de Luca Aleggio, nigromante de alquiler.

The End Is Nigh


Megaupload ha muerto.

Ayer, 19 de Enero, el FBI cerró la página de almacenamiento, por la que podías bajar desde canciones hasta libros, cómics, películas y juegos. Con la caída del site, cayeron sus derivados -Megavideo uno de los más conocidos. Todo esto ocurrió apenas horas después de la masiva protesta contra la Stop Online Piracy Act (SOPA).

La famosita SOPA no ha pasado aún. Si eres de los que, por alguna razón que prefiero no desglosar, no sabe todavía en qué consiste el acta, déjame hacerte una síntesis: el objeto de la ley, como indica su nombre, es parar la piratería online. Nada nuevo bajo el sol, dado que leyes contra eso ya existen. La diferencia radica en que al determinar que un site es anfitrión de contenido "prohibido", entra en una especie de lista negra, bloqueando a patrocinantes, sites de búsqueda como Google y se considera cómplices a los servicios que permitan al site seguir online (nominalmente, sites como YouTube, Facebook y Blogger -cortesía de quien puedes leer estas palabras ahora, por cierto). Cierran la página ipso facto y someten al webmaster a un proceso penal con pena máxima de cinco años en prisión. Ten en cuenta que el proceso jurídico no tiene nada que ver con el cierre del site: el site cierra y punto.
Para sites como Blogger, Wordpress y YouTube, la cosa es algo así como "bueno, cierra el contenido que viola la ley, entréganos al webmaster o te cerramos a ti y vas preso tú". ¿Cómo tú crees que van a reaccionar esos anfitriones?

Si SOPA llega a pasar, tú, que tienes un blog de cocina donde montas tus versiones caseras de platos famosos, vas a ver a tu site cerrado porque Blogger "no hizo lo necesario" en contra de un tipo que monta películas de John Woo y que vive en Tailandia. ¿Que tú no tienes nada que ver con ese joe? Tough luck, sister. La ley no tiene por qué ser comprendida para ser acatada.


Ahora, ofreciéndonos un sabor de lo que puede ser el futuro de ser aprobada SOPA, Megaupload es cerrada por el FBI.


El séptimo site más visitado en el mundo, Megaupload prestaba sus servicios a 500 millones de usuarios diarios. Después de una investigación (que, me imaginó, duró cinco minutos), el FBI consiguió pruebas de que el site era causante directo de millonarias pérdidas a la industria del entretenimiento por concepto de violación contra la propiedad intelectual. ¿No te parece la gran cosa? ¿Vas a poner tus chistecitos maricos de "ay, sí, ay sí"? ¿Vas a salir con "Bueno, ya otro saldrá"? Entonces cierra este blog, before I explain how much of a stupid jackass you are:

* El fundador de Megaupload, Kim Schmitz, no se encontraba en los EEUU al momento de su arresto. Estaba en Nueva Zelanda. La policía de Auckland lo capturó, le negaron la fianza, lo extraditaron a los Estados Unidos y está ahora bajo custodia del Departamento de Estado. Dicho de otra forma, el tipo no tuvo que pisar suelo americano para que lo arrestaran y lo extraditaran.

* El site en cuestión, Megaupload, no estaba alojado en los Estados Unidos. Estaba radicado en Hong Kong. Un site no tiene por qué "transmitir" desde EEUU para ser cerrado.

* Al sumar los dos facts previos, te das cuenta de que el delito de violación a la propiedad intelectual no ocurrió en el país que promueve la acción penal, pero el site fue cerrado y sus creadores arrestados por una ley de un país distinto a aquel en el que ellos se encontraban y donde ocurrió la violación. La defensa que ha esgrimido thepiratebay.org durante años ("el sharing de este contenido es legal en el país en el que operamos") acaba de irse por la borda. Tienes razón, pero igual vas presa.

* Július Benčko, asociado de Kim Schmitz, sigue libre (pero buscado). De ser arrestado, enfrentará, al igual que los demás imputados, una potencial pena máxima de 55 años, por cada delito sumado de violación al copyright.

Piensa en el precedente que significa esto. Megaupload no era cualquier página, era una de las más populares de toda internet, con millones de visitantes diarios, con fundadores en diferentes países (muchos de ellos ni siquiera son americanos) y radicado en el culo del mundo; igualito los cerraron e igualito los pusieron presos. Si agarraron a esos panas, pueden agarrar a quien sea. Están yendo por las compañías, sí, pero bastará con que un estúpido diga "yo no quiero que el video de aquel bicho en YouTube tenga mi canción" para que empiecen a ir por personas particulares, estén donde estén.


Y esto es sin SOPA.

En mi blog Hombre Muerto Caminando, el texto suele ir acompañado de imágenes, fotos, ninguna de las cuales son de mi creación. En el mejor de los casos, las arreglé para que se acompasaran mejor con la historia. No es que el serial sea internacionalmente súper-popular, pero ha tenido buena acogida por un grupo de personas que me preguntan qué va a pasar ahora y que hasta se animan a hacer uno ellos mismos (y ese era todo mi objetivo, que la gente se lo vacilara). ¿Pasa SOPA? El futuro es incierto.

No seas indiferente. Alza tu voz, únete a las protestas, manifiesta tu descontento. Claro que Megaupload merece un apoyo masivo, pero no porque "no voy a ponder bajarme mi porno de muñequitas japonesas", sino porque en última instancia, es tu libertad la que se están cepillando. "¿Una libertad para robar lo que otros han hecho con esfuerzo y trabajo?" puedes alegar. Mi respuesta: ¿qué hay de todas las personas que usaban el servicio con propósitos legítimos? Para almacenar sus archivos, sus cosas. Velo así: el año pasado me surgió la idea de hacer campañas de Warcraft III adaptando algunas historias de World of Warcraft (no me fusilen la idea, sucios, quizá la haga algún día) porque me gusta la historia, me gusta Warcraft III, pero no tengo tiempo, gusto, ni interés por World of Warcraft (ni cualquier otro rpg online, si al caso vamos... ni muchos videojuegos, en realidad). ¿Forma obvia de compartir gratuitamente el fruto de mi trabajo, fabricado con un software hecho con ese propósito? Megaupl... no, wait. Ya no.

Supongo que nos joderemos todos cuando cierren también Rapidshare y Taringa y et céteras.

Si el caso de Megaupload coge fuerza, no sólo Taringa, Cuevana y afínes serán cerrados, sino que sus creadores serán encerrados y ni siquiera en Argentina. Y agárrate tú, porque los límites están bien difusos.

Los tarados detrás de estas jugadas están esperando a ver cómo reacciona el mundo y si no pasa nada, seguirán. Speak up. Habla. Infórmate y riega lo que sabes. Gran Hermano está observando, so give him the finger. Cuando la injusticia se vuelve ley, la resistencia se convierte en deber.

* * *
EDIT: El viejo que promovía SOPA la echó para atrás definitivamente hoy. Es una victoria parcial, porque la gente de Megaupload sigue con los ganchos puestos.