viernes, 18 de marzo de 2016

Adjetivo-Adjetivo-Adjetivo-Sustantivo: El Excelente Cómic de las Tortugas Ninja





Sé que he amenazado con volver a publicar acá pero qué puedo decir, he estado ocupado. Antes de que empecemos con esta entrada, vamos a poner el ambiente.


Como cualquier  nacido en la segunda mitad de los 80’, tengo un enorme puesto en mi corazón para las Tortugas Ninja. Eran lo mejor que le había pasado al planeta tierra si habías vivido en él por menos de ocho años, tenían la mejor comiquita y la daban todos los días, eso número uno. Dos, salvo por el primer juego de Nintendo, tenían los mejores videojuegos (no había nada mejor que poner Turtles in Time y pasarlo con un pana). Tres, tenían los mejores juguetes. Si eras de los pocos afortunados en tener uno, eras el pran de primaria. Cuatro, las películas eran de esas que veías el domingo en la noche y el lunes eras un maestro del kung fu en el recreo. Quinto, pizza.

Pero como le pasa a todo en esta tierra, la sobreexposición y el pobre control de calidad trajo terribles consecuencias. La tercera película es una de las peores cosas que me han pasado y la comiquita dio paso en nuestras tierras a los días de gloria de Televén, con Spider-Man, Dragon Ball y Los Caballeros del Zodíaco. A finales de los 90’ hubo el amago de un revival, uniéndolos a los Power Rangers con una nueva tortuga, femenina, llamada Venus de Milo. Entre menos hablemos de eso, mejor.

Claro, nosotros también crecimos. Tocábamos lamentables versiones de Blink 182 cuando las tortugas luchaban por una nueva serie animada y estudiábamos los discos de Marilyn Manson cuando salía un nuevo juego, que nunca alcanzaría las cotas de gloria de la vieja escuela. Las dimos por muertas. Una de esas cosas de la infancia que ahí quedaron.

Bueno, a lo mejor no lo sabes (o a lo mejor sí), pero esa franquicia empezó como un cómic underground. Kevin Eastman y Peter Laird se lanzaron su cómic independiente como un chiste contado con cara seria. Si tú lees el primer episodio (mucha gente llama “números” a los cómics, yo los llamo “episodios” porque es lo que son) de esa serie en blanco y negro, es como que si estuvieras leyendo Daredevil o Batman de Frank Miller. Leonardo en una azotea neoyorquina, súper oscuro, súper gótico, súper noir, hablando del combate que viene, tenso y moody, pero quien cuenta todo es una tortuga gigante. El tono de esos cómics es similar al de la primera película (que se valió de esos tomos como inspiración), aunque bastante más violento.

La revolución vino con Playmates, la compañía que hizo los juguetes. Para promocionar los juguetes, produjeron una comiquita que tuvo que repetirse tres veces para calar en la audiencia y antes de seguir hablando de eso, tomémonos un momento para admirar el genio de Pat Fraley, que hacía la voz de Krang. Ve:



Eastman cuenta que en 1987, pasaban el 90% dibujando el cómic y el 10% haciendo negocios y ll año siguiente era a la inversa. Laird siempre ha sido más reservado así que no tenemos mucho de su perspectiva, pero su compinche cuenta que en el tope de ese imperio, tenían que reunirse con abogados y empresarios y atender los temas más estúpidos y molestos del planeta, mientras todo el mundo se acercaba buscando una tajada del pastel. “Lo que realmente extrañaba era dibujar. Era por eso que empezamos, porque queríamos hacer un cómic”. Y vaya que los cómics continuaron, pero los resultados eran tan inconstantes que sólo el más fan de los fans podía soportarlos. Y eran los 90’, así que imagínate la calidad de las historias.

Bueno, hace pocos años la gloriosa IDW (quien sea que edita ahí tiene excelente gusto) compró los derechos, obtuvo el beneplácito de Laird y la colaboración de Eastman y se lanzaron un cómic de una franquicia muerta. Algo que amo del medio, una de las cosas más ricas del mundo, es cuando consigo una serie, leo un episodio y me entretiene, leo el siguiente y la cosa crece hasta que no me puedo despegar y estoy instalado todo el tiempo leyéndola. No pasa mucho, pero a la fecha de esta redacción voy entrando al octavo volumen y te puedo decir que es una de las mejores series que he leído en diez años. Es como leí por ahí, “¿Qué tan buena es? Está al nivel de X-Men en los 80’”.

Si lo piensas, el concepto de las Tortugas Ninja es la cosa más absurda de este lado de Arcadia. Trata de vender esto: Son cuatro tortugas bípedas y antropomorfas. Pelean karate, son expertas ninjas, las entrenó una rata, que también es su papá, y les encanta la pizza. Los malos principales son un cerebro en un robot y un ralla-quesos con patas.
Bueno, el genio de IDW es que se sentaron a ver cómo tomaban todos los elementos de esa disparatada mitología y los convertían en una cosa coherente con la que tú o yo pudiéramos identificarnos. Agarraron al cómic original, a la comiquita, a las películas, a los juegos y se pusieron, “¿Cómo podemos unir todo esto y que quede bien?” Entonces las tortugas empiezan todas con bandanas rojas, que es como se veían en el cómic original (por eso el cartucho de Nintendo se ve así) y vemos por qué toman bandanas de color. Vemos por qué Rafael tiene ese problema de actitud y de dónde salió Casey Jones. Abril O’Neil empieza como asistente de Baxter Stockman, como en el cómic original, y progresa lentamente a su rol de reportera. El conflicto entre Hamato Yoshi (Splinter) y Oroku Saki (Destructor) lo plantean como una épica que empezó en el Japón feudal con una rivalidad de poder. ¿Te acuerdas de los neutrinos? Es la parte más estúpida de la comiquita, ni siquiera la voy a describir. Y uno de los mejores cumplidos que le puedo hacer a esta serie es ese: Te presenta a los neutrinos de un modo en que dices “Okey, te lo compro”. Una mezcla de fantasía con ciencia ficción sabrosísima.

El punto en que me di cuenta de que algo estaba pasando fue con el primer volumen, cuando las tres tortugas y Splinter buscan a Rafael, que se separó del grupo al momento de nacer. Para el final de ese arco, te descubres con el corazón chiquito y los ojos húmedos. El tema principal de la serie es la familia y cómo incluye a la gente que porta tu sangre y a los que están ahí en las buenas y en las malas. Un momento surreal ese, cuando te detienes a pensar “Estoy conmovido por una serie de animales parlantes”.
  
El acercamiento es el mismo de Eastman y Laird: Agarra este concepto estúpido y tómatelo en serio. Leonardo, que sigue canalizando a Daredevil, es un líder que siente al peso del mundo sobre los hombros, que debe proyectar un exterior fuerte cuando guarda muchas dudas por dentro. Rafael, impulsivo y rabioso, siempre funcionó como el Wolverine del grupo. Acá tiene que aprender a los trancazos que ser tan emocional es una debilidad y que la furia sin disciplina es un castigo. Miguelángel sigue siendo el más gracioso y juvenil del equipo, pero acá supera su tema de “comic relief” para ser el corazón, aquel con el que más fácil nos identificamos. Es el que ve las cosas con claridad aunque las tiña de humor; cuando Miguelángel habla en serio, you know shit got real. Dejé a Donatello de último porque me parece el cambio más drástico. Hasta ahora, Donnie era la que a nadie le gustaba porque era usado como un artilugio de la trama, un vulgar “plot device”: ¿Hace falta viajar a la Dimensión X? Donatello inventa un portal. ¿Un robot está destruyendo la ciudad? Donatello inventa otro. Siempre era “¿Qué puede hacer Donatello para que la trama avance?”

Acá se ha vuelto mi favorito: Intelectual, la tortuga menos inclinada a la violencia, 100% geek con amor a Calabozos y Dragones, es el Scully del grupo. Hay un momento empezando la serie en que Splinter dice que ellos son las reencarnaciones de héroes japoneses y Donatello lo para, “No, ya va. Mutaciones, me lo creo. ¿Reencarnación? Lo lamento, no hay pruebas de que eso exista”.

Dicen que una historia sólo es tan buena como sus villanos y los malos de Teenage Mutant Ninja Turtles, por IDW Publishing, son detestables. Baxter Stockman es un imbécil malicioso capaz de pisotear a quien sea con tal de ganar la partida; Krang es presentado (¿presentada?) como un dictador vicioso, siempre dos pasos más allá de sus enemigos (y te explican de dónde sale ese robot que usa). El peor, sin duda, es Shredder, Destructor. Cada tres episodios, estás “Pana, ¿hasta cuándo este malditooooooo?”, pero por otra parte no quieres le pasa nada porque el personaje le mete veneno a la historia. Oroku Saki es lo más cercano en la serie a un samurái histórico real. Ambicioso, disciplinado, rencoroso, eficiente, honorable muy a su manera. Odio a Shredder, pero lo respeto, jaja.

Los personajes nuevos te resultan poco interesantes cuando empiezas porque uno quiere leer es de lo que uno conoce, pero te puedo decir que Old Hob, que parecía un villano nulo al principio, evoluciona en un personaje que se ha vuelto de mis favoritos; Alopex igual, “Oh, otro animal antropomorfo que pelea” y de repente le dedican un episodio sólo para ella y es uno de los mejores episodios de la serie. Te recomiendo eso, busca no sólo los capítulos de la serie regular, sino los paralelos, porque sacan miniseries con un capítulo sólo para Splinter, uno sólo para Krang, uno sólo para Abril y así. Es esa meta de todo escritor: Superar la incredulidad inicial y contarte una historia que te llegue al corazón. Que acá usen animales les da 200 puntos extra por esfuerzo.

Entonces, familia como tema principal. Es como “Valiente”, la película de Disney, pero para chamos. Splinter trata de ser un buen padre, criando a una familia con las tortugas, Abril, Casey Jones (cuya historia personal is going to make you his bitch), fundamentado en la amistad, la compasión y la paciencia, mientras Shredder tiene una concepción distinta: También crea una familia en el Clan del Pie, con Karai, Alopex, pero es celoso; Te va a proteger, va a sacar la cara por ti y va a matar por ti, pero te recuerda al Dios del Viejo Testamento: Tu padre, tu familia soy yo o no es nadie. Uno podría esperar que “Ah, como este es el malo su meta es ser malo porque sí, se paró una mañana y pensó en la maldad del día”, pero en el episodio de Alopex, descubres que hay honor entre los ladrones. “Yo le debo mucho a ese hombre” se dice la zorra de invierno. “Si él no me hubiese rescatado, dado el mutágeno y convertido en lo que soy, seguiría ahí, en el laboratorio con esos horrendos humanos y sus jeringas”. Y entonces, holy fuck, resulta que el malo tiene gente que lo quiere por motivos comprensibles. Eso, señores, es saber escribir.

Por cierto que cuando Bebop y Rocoso hacen entrada, es el toque de comedia perfecto que le faltaba al estofado. Voy a dejar que tú lo leas, pero la razón de por qué Rocoso elige ser un rinoceronte es épica e hípica. Chistes ingeniosos que, por eso, dan risa.

AMO EL ARTE DE ESTA SERIE. Siempre es bueno, siempre, desde que arranca, pero cuando empieza el arco “City Fall” (volumen 5 o 6)… (ese arco, por cierto, es una de las historias más criminales que he leído, un capítulo terminas gritando “Noooo, no puede seeeer” y al siguiente quedas “Maricooooo, qué bolas esta vainaaaaa, ya bastaaaa”), Mateus Santolouco agarra las riendas y se ha convertido en uno de mis ilustradores favoritos. Durante mucho tiempo se vio al arte del cómic como un elemento separado del texto y pocos rompieron ese molde. De un tiempo para acá, impulsado más que todo por Marvel, los ingredientes se han mezclado resultando algo que sólo funciona así en cómic, explota las fortalezas del medio. Hay una parte en que el Clan del Pie ataca a un clan rival y rompen unas ventanas para entrar al cuartel general. Mateus escribió el “CRASH” con los cristales rotos volando en el aire. Ese es sólo un ejemplo, cosas que enorgullecerían a Gibbons y a Sienkiewicz. Vas a pasar la página y te quedarás un rato viendo sólo la maquetación de la hoja.

 
Incluído: Arte original de Kevin Eastman, para elevar el pedrigree.

No sé qué más puedo decir para venderte la serie. Es de lo mejor que se está publicando ahorita. ¿Cómo un personaje tan popular como Batman se une en una serie a las Tortugas? Ah, porque el cómic de las Tortugas es del lomito de la actualidad, esto ni siquiera es para fans de las Tortugas, esto es para fans de los cómics buenos. Turtle power, chamo, al fin alguien les hace justicia.


BONUS FEATURE
Mi casting para la película ideal

Partiría de esta serie de IDW como inspiración para el guion y sugeriría para los roles a:

 Anna Kendrick como April O’Neil,
Es una actriz y luce como el personaje. Son dos puntos en los que le gana a Megan Fox (¿en serio, Michael Bay? ¿Megan Fox?).

Nicholas Hoult como Casey Jones,
Este bro puede hacer lo que sea. Su Casey Jones es un tiro al piso.

Cary Hiroyuki Tagawa como Shredder,
Ve Showdown in Little Tokyo o Mortal Kombat. El tipo es Shredder sin intentarlo. Ahorita está más viejito, pero su papel en The Man In The High Castle demuestra que está activo y que, plot twist, el tipo sabe actuar.

Neil deGrasse Tyson como Baxter Stockman,
Si Neil fuese un imbécil, sería Baxter Stockman. He already looks the part y parece alguien que podría tripearse la idea de actuar así sea para una sola película.

Kat Dennings como Irma Langinstein,
El chiste de Irma es que vive buscando novio y no consigue, que es algo que nunca te podrías creer de un ser humano precioso como Kat Dennings, pero con los toques adecuados, podemos darle la pinta correcta.

Chiaki Kuriyama como Karai,
Había pensado en Rinko Kikuchi pero ya está muy sobreexpuesta y nuestras pantallas merecen más Kuriyama hotness. La pega principal de este casting es que, que yo sepa, ella no habla inglés y cuando los actores japoneses hablan inglés fonéticamente, se nota, hace ruido. Lo bueno es que un papel como Karai permite que hable japonés el 85% del tiempo y no pasa nada. Y baja el presupuesto.

Adrien Brody como Vernon Fenwick,
Si esta fuese una propuesta real, esta sería la elección que el estudio encerraría en un círculo rojo porque: a) Adrien Brody es una estrella ganadora del Oscar; b) No vas a usar una estrella para un papel secundario con menos de treinta minutos en el metraje total; c) El presupuesto se dispararía; d) Desde un punto argumental, tienes a Vernon o Irma, pero no a los dos, cumplen labores de reparto muy parecidas.
Entonces esto sería hacer campamento afuera de la mansión Brody con el libreto en la mano para convencerlo a que haga un papel secundario en una película de las Tortugas Ninja, pero estamos soñando ahorita y soñar es gratis.

Toshishiro Obata como Toshiro,
Es un cameo, un personaje menor que entrena a los ninjas del Pie, pero es un actor de culto que estuvo en las dos primeras películas, entonces dale play, pues.


¿Cómo justifico ese poco de actores famosos chupándose el presupuesto? Porque para los demás papeles apelaría al corazón geek: Actores de voz famosos.

Pat Fraley como Krang,
Porque por supuesto que sí.

Laura Bailey como Alopex,
¿Sabes la Demon Hunter de Diablo 3? Esa es Laura Bailey.

James Hong como Splinter,
Usar al actor de David Lo Pan como un personaje tan honorable sería ir en contra de casting, pero confío en los músculos histriónicos de Hong. Había pensado en Takeshi Kitano, que presenta un reto similar al de Kuriyama (y Takeshi es un actor serio, no sé si acepte algo así), pero Hong tiene mi corazón y fanatismo geek.

Kevin Conroy como Leonardo,
¿Batman? Sí. Dale un toque más juvenil y estás listo, es el personaje.

Paul Mercier como Rafael,
El Leon Kennedy de Resident Evil 4, ya tiene la actitud, sólo hay que darle un guion que funcione.

Quinton Flynn como Donatelo,
Raiden en Metal Gear Solid 2. Si alguien puede hacer voces de chamo bien, es este tipo.

¿Dónde queda Miguelángel? Fue el papel que aún no descifro, ¡sugiéreme algo!


viernes, 5 de febrero de 2016

Anuncio con el que Courtney Love buscó bajista





“Busco a una chica que toque normal pero pueda pararse ante treinta mil personas, quitarse la camisa y tener 'fuck you' escrito en las tetas. Si no me tienes miedo y no tienes miedo a decir lo que quieras decir, mándanos una carta. No más cobardes, no más chicas falsas. I want a whore from hell”.

El puesto fue otorgado a Kristen Pfaff.

ella:


E hicieron esto:



viernes, 29 de enero de 2016

5 Claves Para Entender a Deadpool




De todo el panteón Marvel, creo que el personaje más difícil de escribir es Deadpool, no sólo porque requiere que sepas narrar con claridad, sino que, además, tengas un agudo sentido del humor (mataría bebés por ver una temporada de Nick Spencer). Cuando descubrí el personaje, por allá por el 2006, era inmensamente popular en EEUU, pero prácticamente desconocido en estas tierras. Recuerdo claramente el mural en una revista Wizard con todos los personajes de X-Men reunidos y, en una esquina, Deadpool de brazos cruzados tipo “No me aceptan y al cabo que ni quería”. Podía reconocer a todos los mutantes, pero ¿quién es este tipo rojo que sale en todos lados?

Maté la curiosidad leyendo Cable & Deadpool, publicándose en esa época y como a los cinco minutos, ya, fan eterno.

Como todos saben, el mes que viene se está estrenando una película con Ryan Reynolds que pinta muy bien. ¿No sabes mucho del personaje, pero te atrae cómo luce la cuestión? Pues aquí van los 5 puntos que debes saber sobre El Mercenario Bocón:



1- ORIGINALMENTE ERA MUY DIFERENTE

Deadpool fue creado en los 90’ por el joven maravilla del momento, Rob Liefeld. En ese inicio, para New Mutants, el personaje no estaba muy bien definido. Un matón más, de una larga galería de cretinos pistoleros villanos, populares en esos años.

Liefeld y Ryan Reynolds

Y Liefeld lo inventó prácticamente como chiste; el personaje era un fusil frontal de un personaje de DC Comics, Deathstroke. On paper, Deadpool y Deathstroke eran el mismo tipo: Mercenarios muy hábiles con armas de fuego y espadas. Fue Fabian Nicieza, colaborador de Liefeld, el que lo puntualizó, dándole como nombre civil “Wade Wilson”. Nótese, el nombre real de Deathstroke es “Slade Wilson”.

Pero ese potencial humorístico se quedó dormido durante años. El personaje era un chiste casi interno, hasta que cayó en las manos de Joe Kelly, y es ahí donde nace el personaje que conocemos hoy. En un universo de anti-héroes, Deadpool era el único del montón que señalaba lo trillado del ambiente. No sé si Kelly habrá partido de títulos como Howard the Duck, pero el tono se hizo satírico, una película de acción y superhéroes que se burla de sí misma. Es como si Kung Fury hubiese salido en los 80’.

Joe Kelly

Y funcionó porque, entre otras cosas…

2- DEADPOOL SABE QUE ES UN PERSONAJE DE CÓMICS

Recuerdo que por el 2006, 2007, Deadpool había muerto en una batalla de Civil War. En el momento me impresionó porque “¿Lo mataron así como así?” Un rato laaargo después (otro episodio, de hecho), Norman Osborn, que lideraba a los Thunderbolts, estaba en una entrevista televisada interrumpida por alguien en una de las cámaras:


Un escenario teatral tiene tres paredes y una cuarta, invisible, que es por donde la audiencia observa. “Romper la cuarta pared” quiere decir que un trabajo de ficción “traspasa” esa pared invisible para hablarle directamente al público, separado de la narrativa.

Y Deadpool es un experto de ese arte.

Leyéndolo, vas a ver cómo Wade interrumpe la trama para explicarte cómo funcionan los cómics, satirizando no sólo a los superhéroes en general, sino al cómic como medio. Así como Bullseye aparece de repente amenazando, y Deadpool contesta “Oh. Hola. No nos veíamos desde el capítulo 16”, no me sorprendería que la película se interrumpa para que El Bocón nos hable a nosotros mismos, sabiendo que está en una peli.

Deadpool sabe que es un personaje de historietas y, lejos de traumarse con las realidades de un destino sujeto a los gustos de una audiencia, se lo vacila. Hace referencias a cómics de DC (una vez se disfrazó de Batman, haciendo cambios para no ser demandado), a videojuegos y a la misma estructura del arte secuencial, con cosas como “Hace rato que no pienso en uno de esos cuadritos amarillos, ¿qué habrá pasado con ellos?” Los demás personajes lo miran confundido cuando habla de que “A ti te pueden matar, pero a mí no porque esta es mi serie” y asumen que es charla de loco, porque…

3- ESTÁ DESQUICIADO (Y CON BUENA RAZÓN)

Wade Wilson era un soldado canadiense virtuoso, tipo Deathstroke, cuando contrajo un cáncer muy agresivo. Sin opciones ante la inefectiva quimioterapia, se unió al proyecto de Arma X, bajo la promesa de poderes regenerativos derivados de otro traumado del programa, Wolverine. Wilson, lamentablemente, no leyó las letras pequeñas.

Weapon X experimentó con él, echándolo a un zoológico tipo cárcel venezolana, el Hospicio, regido por el Dr. Killebrew. Dadas las infrahumanas condiciones del lugar, el personal tenía apuestas sobre qué paciente sería el próximo en morir —formando un tipo de apuesta llamada “deadpool”.

Wade tenía las apuestas, literalmente, en contra. Su factor regenerativo no funcionaba y el constante abuso y experimentación de Killebrew y su psicópata segundo, Ajax, lo volvieron suicida. Su forma de suicidio, sin embargo, era retadora. No por su propia mano, sino antagonizando al personal del Hospicio, logrando sólo que Killebrew, en revancha, lobotomizara a su único amigo.

La ira de ese momento y el estrés constante de estar en la mira activó la regeneración (que frenó el cáncer, pero lo deformó irremediablemente) y el tipo se volvió masacre. Al final, loco y al borde, tomó la vida de su amigo como un acto de piedad y se llamó a sí mismo “Deadpool”, el tipo que, con todo en contra se negó a morir.

De hecho una de las cosas que amo del personaje es que cuando es humano, en medio de esa joda, es súper efectivo, te da justo en los feels quizá por lo inesperado. When Deadpool gets serious, siempre es por buena razón.

4- SU CREW REFLEJA SU PERSONALIDAD

La inestabilidad psicológica del personaje va de la mano con sus “actores de reparto”.

El principal cooperador es Jack Hammer, mejor conocido como “Weasel”. Creo que la relación entre ambos está bien expresada en el videojuego Marvel Ultimate Alliance, cuando Deadpool lo saluda “¡Hey, qué bueno verte! ¡Supe que saliste del hospital, bien por ti!” y Weasel que si “Sí. Gracias. No sé si te acuerdas, me apuñalaste en la pierna por una bolsa de cheeto’s”. Aunque Weasel no es un tipo particularmente heroico, es uno de los personajes más sinceramente humanos del Universo Marvel y el mejor amigo del Sr. Wilson.

El otro personaje clave es la ex de Wade antes de Arma-X, Vanessa Carlysle, la mutante conocida como “Copycat”. El romance entre ambos es complicado porque él le terminó a cuenta de que se estaba muriendo y no quería que ella lo viese apagarse. Vanessa tomó la única alternativa que una persona tiene en esa situación y se volvió asesina profesional.
Capaz de cambiar su apariencia a la de cualquier persona, rivaliza muchas veces con su ex, en una relación de amor-odio, inestable como sus protagonistas.

Pero el panita más simbólico de Deadpool es Cable, con el que compartió título en los 2000. La unión no podría ser más disparatada: Cable es un paladín con profunda ética y evidente bondad, mientras Deadpool es frontalmente mercenario y procaz. El motivo de la colaboración radica, seguro, en los padres reales del personaje: Cable también fue creado por Liefeld (es uno de los personajes íconos de la decada). La película no ha salido y ya se estima que para la secuela, Cable hará su aparición, con Liefeld comentando incluso el actor que le parece ideal para el rol.

5- ¿VERSIÓN VIOLENTA O PARA TODO PÚBLICO?

Si has estado pendiente de la internet, hay un debate fastidiosín porque la película que viene será censura “R”, que es la otorgada a películas con contenido violento o sexual explícito. La razón no es porque Deadpool sea un “superhéroe para adultos” (ese concepto es una imprecisión), sino porque del panteón Marvel, Deadpool es quizá el personaje más violento, (junto a Punisher). En un episodio normal, un personaje puede abrirle la panza… y el Mercenario reacciona estrangulando al atacante con sus propias tripas.

Es un humor muy irreal, muy slapstick, y que los fans y los creadores del film defienden, argumentando que es fundamental en la identidad del personaje. No tener eso es como ver Robocop sin la sátira y la ultra-violencia (¿te acuerdas cómo salió Robocop 3?). Desde ese punto de vista, coincido. Deadpool es un tipo al que le pueden arrancar los ojos y él se preguntará si existe una versión braile del porno.

Pero otros fans han creado una petición para que salga una versión más censurada, de forma que los fans más jóvenes (o aquellos adultos que quieren presentarlo a sus niños) puedan disfrutar del film —de hecho, se comenta que la razón de por qué FOX tardó tanto en financiar la película a pesar de la popularidad del personaje es porque una película de superhéroes censura “R” reporta históricamente ganancias inferiores a uno más accesible (y eso explica la fiera promoción que hemos visto).



¿Mi opinión personal? Deadpool funciona perfectamente en Marvel Ultimate Alliance y en la película animada Hulk vs Wolverine. Creo no sólo que una versión censurada puede salir y funcionar bien (¿una edición especial en el bluray?), sino que se le puede sacar provecho a la situación con humor auto-referencial. Si existe un personaje que se preste para ello, es este.

Mientras tanto, pilla Deadpool MAX, la (celebrada) temporada de Marvel NOW y nos vemos en esa romántica película de Febrero :D


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