* Se acabó el año. Si el 2012 resulta al menos tan bueno como fue el 2011, la vaina va bien. Gracias a todas las personas que contribuyeron en hacer este año lo que fue y gracias a quienes creyeron en mí y me dieron un spot en su evento, en su site, en su revista, en su reunión, su periódico, su cervezada, su choripanada, su bautizo, su amanecer gaitero, etc. De pana, me acuerdo de toditos, aprecio muchísimo eso.
* Anoche tuve un momento de reflexión autobiográfica. Me acordé de cuando estaba en séptimo grado y casi me botan del colegio por vándalo (seh, es un rasgo de vieja data, supongo). Me acuerdo que el papá de uno de mis mejores amigos le dijo a mi mamá que no quería que yo fuera amigo de su hijo. Considerando que todavía ese amigo es uno de mis amigos más cercanos (prácticamente el único que conservo del colegio), no funcionó muy bien la petición. There are no hardfeelings (that I know of).
* También subí 3 citas citables nada más hoy. Me da nota, sue me.
* Resident Evil: Code Veronica es el peor de los Resident Evil viejos. Lo juego porque es una cuenta pendiente conmigo mismo pero fuck that game, dude.
sábado, 31 de diciembre de 2011
Citas Citables

Soy un artista nato. Cuando abro la puerta de la nevera y se prende la luz, arranco a cantar.
- Robbie Williams
Citas Citables

Las únicas drogas que uso son las que me mantienen trabajando por más tiempo. No me he involucrado con niguna fuerte desde el 68. Tuve un flirteo en ese entonces con la heroína, pero era por el misterio y el enigma de probarla. Nunca la disfruté en realidad. Me gustan las drogas rápidas. Lo he dicho muchas veces. Odio caerme, eso de que me duermo y no puedo seguir de pie. Me parece una pérdida de tiempo. Odio los bajones y las drogas lentas como la hierba. Odio dormir. Preferiría quedarme despierto, trabajando, todo el tiempo. Me molesta demasiado que no tengamos una solución para no dormir o no caernos por un resfriado.
- David Bowie
Citas Citables

No olvides que eres una entidad mental, con un gigantesco disco duro de un trillón de gigawatts a tu disposición. La mayoría de ustedes se ha vuelto loco con él por cuatro años, quejándose de todos los libros que han tenido que leer (acá en la universidad), los trabajos que han tenido que escribir, los exámenes que debieron tomar. Pero, gracias a ese disco duro y a unas mil tazas de café, lo lograron. Sólo... déjenme ponerlo así. Yo puedo averiguar dónde vives. Tengo mis recursos. Y si me presento en tu casa dentro de diez años y no consigo en tu sala más que el Reader's Digest, nada en tu mesita de noche sino la última novela de Dan Brown y nada en tu baño sino "Chistes Para El Retrete", te voy a perseguir por la calle hasta que te vuelvas loco, gritándote "¿Dónde están tus libros? ¿Por qué eres el equivalente intelectual de macarrones con queso?" Suena como si estuviera bromeando sobre esto, pero no es así. Tienes un cerebro bajo esa gorra que usas. Dale uso al aparatito. Trata de recordar que hay más en la vida que Vin Diesel y Tom Cruise. No te mataría ir al cine una vez al mes a ver una película de un idioma que no conoces y tengas que leer subtítulos. Sabes leer, viniste a la universidad, ¿no?
- Stephen King
miércoles, 28 de diciembre de 2011
Carta a Lucía Etxebarría
(Lucía Etxebarría ha decidido abandonar la escritura por culpa de la piratería. Dice que su última novela se ha descargado muchas más veces de las que se ha vendido y que “mantendrá su postura hasta que la situación se regule de alguna manera”. Porque no le da nota “pasar tres años trabajando como negra para esto” y que la critiquen ahora por su decisión —“no sé en qué trabaja esa gente que le ha sentado mal lo que he dicho. No sé si sus padres los mantienen o han heredado una fortuna. A mí no me mantienen mis padres ni un marido ni un ex marido”).
“El otro día compré Matrix, en la playita aquí y los piratas son tan descarados que le ponen ‘La Playita’s Pictures. Matrix in the Playita’. Ahí me llamó Keanu Reeves, ‘Conde, ¿cómo hacemos?’ Bueno, te jodiste también, güevón. No joda, ya que me copian a mí, que copien a los demás”.
-Er Conde del Guácharo.

Yo entiendo la frustración que sientes. Es pesado que se descarguen tu libro porque es algo a lo que le has dedicado muchísimo esfuerzo, con apenas una tenue esperanza de que la lucha se vea recompensada. Coincido, la piratería es robo, un robo a la propiedad intelectual, un menosprecio a tu trabajo (parece seguir la premisa de “no es digno de que lo compre, pero sí de que me lo baje”) y estamos de acuerdo en que no debería suceder.
Pero Lucía, por dios. Bienvenida al siglo XXI.
Esto de dejar de escribir es la solución más tarada que pudiste encontrar.
Tú dices que defender a “el arte por el arte” es una pérdida de tiempo porque “uno puede dedicarse al arte por el arte si su familia es rica o si el Estado se lo paga”. Yo nunca he recibido más de cincuenta dólares en total por lo que he escrito en mi vida. Y sí, trabajo un trabajo de oficina normal, tras el que llego a mi casa a teclear hasta golpe de diez de la noche. ¿Lo hago porque estoy esperando al dinero apilarse afuera de mi puerta? No. Lo hago porque es lo que amo hacer. Lo haría aunque nadie me pagara nada nunca. Lo haría aunque fuera ilegal y tuviera que encerrarme en alguna cabaña secreta a esconder después los manuscritos bajo las tablas del suelo (en ese escenario, es probable que me encapuche y regale los manuscritos por ahí, como un V for Vendetta, pero con más explosiones).

"Remember remeber, the way I'm about to kick your ass, you illiterate fucks."
Yo estoy clarísimo: al publicarme, si el libro es bueno, va a ser descargado. Probablemente mucho más de lo que se venda. A mí también me molesta, pero ¿qué más voy a hacer? Ciertamente no voy a dejar de escribir, eso sería como quemar una casa porque la decoración no me gusta. No hay absolutamente nada que puedas--- o sea, este es el triste escenario en el que estamos los artistas de hoy en día: si tienes cierta popularidad, vas a ser víctima de la piratería. Ley de la vida. Hasta que el medio artístico no consiga una forma de darle la vuelta a este fenómeno social, es lo que toca, porque no podemos confiar en que la gente no va a robar las cosas si tiene el medio para hacerlo con impunidad. Deal with it.
Si de verdad te es imposible entender cómo alguien está en desacuerdo contigo, trata de imaginar a un amante de la literatura. La considera una forma de vivir, una religión. Decir que ya desprecias contribuir a ese arte porque la plata no te entra es un escupitajo a la cara de algo que, se supone, te hace feliz. ¿Siempre escribiste por el dinero? Mi planteamiento puede parecer idealista, pero es que soy yo el que no te entiende a ti.
Señalas que si me resulta “tan horrible” tu decisión, tendría que parecerme “fenomenal que dejara de escribir”. Y me lo parece, créeme, el mundo bibliófilo no te necesita. Simplemente, Lucía, es ingrata esta actitud tuya. Es la ofensa indirecta más directa que un amante de los libros puede sentir,
así es como se sienten los trekkies cuando la gente se burla de sus orejas y frentes falsas. Es como que pisoteen tu bandera del Barcelona, como que le escupan a tus muñequitos de Star Wars. It’s fucking fucked up y el que no lo veas implica que en serio tienes que ir al doctor a que te chequeen la cabeza.
Lo único que te pido es que si de verdad dejas de escribir, mantenlo.
Además, tienes las orejas grandes.

jueves, 22 de diciembre de 2011
Modus Operandi de Ted Bundy
Bundy fue un inusualmente
organizado criminal calculador que usó su extensivo conocimiento de metodología
legal para eludir identificación y captura por años. Las escenas de sus
crímenes fueron distribuidas por grandes áreas geográficas; su cuenta de
víctimas se había elevado a los 20 antes de que se hiciera claro que varios
investigadores en jurisdicciones bien separadas estaban cazando al mismo
hombre. Sus métodos de asalto preferidos era ataques contundentes y estrangulación,
dos técnicas relativamente silentes que se pueden cumplir con artefactos
domésticos comunes. Deliberadamente evitaba las armas de fuego por el ruido que
hacen y la evidencia balística que dejan atrás. Era un “observador meticuloso”
que exploraba sus entornos en detalle, buscando lugares seguros en qué adquirir
y disponer de sus víctimas. Era inusualmente hábil minimizando la evidencia
física. Sus huellas dactilares nunca se hallaron en la escena del crimen, ni
hubo alguna otra inequívoca evidencia de su culpa…” al menos hasta que dejó
mordidas en el cuerpo de una de las víctimas en Chi Omega y las mordidas
correspondían a su dentadura (ese elementó pesó dramáticamente en su condena;
NdelT) “...un hecho que repetía a menudo en los años en que intentó mantener
su inocencia.
Otros obstáculos
significativos para las fuerzas de la ley fueron los rasgos “genéricos” de
Bundy, características físicas esencialmente anónimas, y una curiosa habilidad
“camaleónica” para cambiar su apariencia a voluntad. Muy pronto la policía se
quejó de la futilidad en mostrarle su fotografía a los testigos; se veía
distinto en virtualmente cada foto alguna vez tomada de él. En persona, “…su
expresión podía cambiar toda su apariencia al punto en que había momentos en
que no estabas seguro de estar viendo a la misma persona” dijo Stewart Hanson
Jr, juez en el juicio DaRonch. Bundy estaba bien conciente de su mérito inusual
y lo explotaba, usando tenues modificaciones de vello facial o cabello para
cambiar significativamente su apariencia como fuera necesario. Escondía la
única marca que lo identificaba, una verruga oscura en su cuello, con camisas
cuello de tortuga y suéteres. Incluso su Volkswagen Escarabajo resultó difícil
de apuntar; su color fue descrito por testigos como metálico, no-metálico, té,
bronce, marrón claro y marrón oscuro.
Su modus operandi
evolucionó en organización y sofisticación a lo largo del tiempo, como es
típico con los agresores seriales, de acuerdo a expertos del FBI. Al principio
su M.O. consistía simplemente en forzar la entrada a un hogar tarde en la
noche, seguido de un ataque con un arma contundente a la víctima durmiente.
Algunas víctimas fueron atacadas sexualmente con objetos inertes; todas
quedaron sobre el lecho, inconcientes o muertas. Conforme su metodología
evolucionó, Bundy se volvió progresivamente más organizado en su selección de
víctimas y escenas delictivas. Empleaba varias tretas para atraer a su víctima
a las vecindades de su vehículo donde había escondido algún arma, usualmente
una barra de metal. En muchos casos usó un yeso en una pierna o un brazo en
cabestrillo, y a veces andaba en muletas, pidiendo después ayuda para meter
algo en su vehículo. Otras ocasiones se identificó como un agente de la policía
o de los bomberos. Bundy era apuesto y carismático, rasgos que explotó para
ganar la confianza de sus víctimas. Una vez cerca o dentro de su vehículo, la
víctima sería controlada, golpeada y sometida con esposas. La mayoría fueron
ultrajadas y estranguladas, bien en la escena del crimen primaria o (más común)
después de transportarla a una pre-electa escena secundaria, a menudo a una
distancia considerable. Cerca del final de su carrera en Florida, quizá bajo el
estrés de ser un fugitivo, volvió a ataques indiscriminados sobre víctimas durmientes.
En lugares secundarios
removería y quemaría luego la ropa de la víctima, o al menos en un caso (Julie
Cunningham), las depositaba en una caja para la beneficencia. Bundy explicó que
remover la ropa era ritual, pero también práctico, ya que minimizaba la
posibilidad de dejar evidencia que pudiera implicarlo (un error de fábrica en
las fibras de su propia ropa proveyó de crucial evidencia en el caso de
Kimberly Leach). Con frecuencia visitaba esas escenas secundarias para darse a
actos de necrofilia. Tomaba fotos polaroid de muchas de sus victimas. “Cuando
te esmeras para que algo salga bien”, le dijo a Hagmaier, “no quieres
olvidarlo”. El consumo de grandes cantidades de alcohol era un “componente
esencial”, le dijo Keppel y luego a Michaud; necesitaba estar “extremadamente
ebrio” cuando iba al acecho, para “disminuir significativamente” sus
inhibiciones y para “sedar” la “personalidad dominante” que temía podía
prevenir a su “entidad” interna para actuar en sus impulsos.
Todas las victimas
conocidas de Bundy fueron mujeres blancas, la mayoría de trasfondos de clase
media. Casi todas estaban entre las edades de 15 a 25 y la mayoría era
estudiantes universitarias. Aparentemente nunca se acercó a nadie que haya
conocido antes (en su última conversación antes de su ejecución, Bundy le dijo
a Kloepfer que se había mantenido lejos de ella “cuando sentía el poder de su
enfermedad aumentándole por dentro”). Rule notó que la mayoría de las víctimas
identificadas tenía el cabello largo, separado en el medio, como Stephanie
Brooks, la mujer que lo rechazó y con quien se comprometió para luego
rechazarla. Rule especuló que la animosidad de Bundy contra su primera novia
impulsó esta serie de ataques, enfocado en víctimas que se parecían a ella.
Bundy descartó esta hipótesis: “Debían ajustarse al criterio general de ser
jóvenes y atractivas” le dijo a Hugh Aynesworth. “Muchos han sacado esta paja
con lo parecidas que eran las chicas… pero casi todo era distinto… físicamente,
casi todas eran distintas”. Reconoció que juventud y belleza eran un “requisito
absolutamente indispensable” en su selección de víctimas.
martes, 20 de diciembre de 2011
Ayuda Pobre Para Los Pobres
Estaba viendo una de las últimas invenciones de Hugo, la nueva "misión" para menores de edad embarazadas. Según él, está haciendo este plan de darle 400 lucas a mujeres embarazadas (solteras o no) y 600 a aquellas con niños discapacitados de manera sincera. “Ya se están burlando” dijo. “Dicen que hago esto para tener más votos”.
Bueno, honestamente, yo espero que lo haga para obtener más votos y no como una medida de gestión honesta porque eso sería la muestra más pura de un mandato inepto, la irrefutable prueba de su mediocridad.
Vamos a analizar esta vaina, por favor. Tú, mujer leyendo esto: no necesito decirte que cada vez que vas a la farmacia en esta, nuestra Republik Popular Soviet, excedes los 200 bolívares comprando toallas sanitarias, cremas para la piel, hojillas de afeitar y un antigripal. Ahora, añádele comida de bebé. Pañales (que deben ser comprados a razón de un paquete a la semana y no son baratos —o eso me han dicho). Medicinas para el niño, que en los primeros años tiende a enfermar. Yo quiero que alguien me diga cómo 500 lucas hacen una diferencia. Pero es peor; puesto que esto está dirigido hacia los pobres, que, afrontémoslo, suelen tener varios niños desde una temprana edad, ¿te puedes imaginar cuánto dinero está siendo destinado a esta meta, si multiplicas la cantidad por cada chama embarazada allá afuera? Aparentemente, no existe el crimen en este país, porque no le dedican fondos a su combate.
Y ¿qué carajo, Hugo, qué has estado haciendo en ese palacio los últimos 12 años? ¿Todo este tiempo y haces esa vaina ahorita? ¿Me vas a decir que no sabías que el embarazo precoz en los sectores pobres ha sido un asunto de creciente importancia en nuestra sociedad? Si esto es, como dices, sincero, entonces estás obviamente incapacitado para ser presidente, creyendo que este problema es de la semana pasada para acá.
Y el hecho de que este incompetente todavía sea muy popular en al menos la mitad del país sólo sirve para demostrar lo mucho que tenemos que evolucionar como pueblo.
También me di cuenta, ¿se fijaron en cómo la mayoría de las chamas que entrevistaron en ese acto le pedían a Hugo una casa, mejores condiciones de vida? Apuesto a que él esperaba a que ellas se echaran de rodillas y le agradecieran esa limosna demagoga, pero es bien difícil besarle los zapatos a alguien, Hugo, cuando tienes el agua hasta el cuello. Lo sabrías si no fueras tan egoísta.
Una de esas entrevistadas tenía 13 años. Al aparecer en televisión con ella, con un propósito obviamente político, estás cometiendo un crimen, pero a nadie le importa, dado que el presidente es el hombre más poderoso de la nación y todo el mundo le tiene demasiado miedo como para emprender acciones en este país soviet, en el que todo está dentro del Estado, ningún poder independiente a él. Porque en esta tierra de revolución todos somos iguales, pero unos somos más iguales que otros.
Y ya que estoy hablando de nuestro sistema judicial, me gustaría informarles a ustedes, lectores no residentes de la Republik, que ahora invadir una propiedad en el campo con el animus de tenerla como propia (un robo, pues) es legal. Ojalá y fuera echando broma.
Bien sucio, Hugo, lamentarte por la muerte de Kim Jong Il (asesino sociópata) y no tener ni una palabra de condolencias a las setenta y pico familias que se vieron enlutadas el fin de semana pasado por culpa del hampa.
(¿Tienes alguna queja con respecto al modo en que me refiero al gobierno de este país? Entonces lárgate de mi blog).
Bueno, honestamente, yo espero que lo haga para obtener más votos y no como una medida de gestión honesta porque eso sería la muestra más pura de un mandato inepto, la irrefutable prueba de su mediocridad.
Vamos a analizar esta vaina, por favor. Tú, mujer leyendo esto: no necesito decirte que cada vez que vas a la farmacia en esta, nuestra Republik Popular Soviet, excedes los 200 bolívares comprando toallas sanitarias, cremas para la piel, hojillas de afeitar y un antigripal. Ahora, añádele comida de bebé. Pañales (que deben ser comprados a razón de un paquete a la semana y no son baratos —o eso me han dicho). Medicinas para el niño, que en los primeros años tiende a enfermar. Yo quiero que alguien me diga cómo 500 lucas hacen una diferencia. Pero es peor; puesto que esto está dirigido hacia los pobres, que, afrontémoslo, suelen tener varios niños desde una temprana edad, ¿te puedes imaginar cuánto dinero está siendo destinado a esta meta, si multiplicas la cantidad por cada chama embarazada allá afuera? Aparentemente, no existe el crimen en este país, porque no le dedican fondos a su combate.
Y ¿qué carajo, Hugo, qué has estado haciendo en ese palacio los últimos 12 años? ¿Todo este tiempo y haces esa vaina ahorita? ¿Me vas a decir que no sabías que el embarazo precoz en los sectores pobres ha sido un asunto de creciente importancia en nuestra sociedad? Si esto es, como dices, sincero, entonces estás obviamente incapacitado para ser presidente, creyendo que este problema es de la semana pasada para acá.
Y el hecho de que este incompetente todavía sea muy popular en al menos la mitad del país sólo sirve para demostrar lo mucho que tenemos que evolucionar como pueblo.
También me di cuenta, ¿se fijaron en cómo la mayoría de las chamas que entrevistaron en ese acto le pedían a Hugo una casa, mejores condiciones de vida? Apuesto a que él esperaba a que ellas se echaran de rodillas y le agradecieran esa limosna demagoga, pero es bien difícil besarle los zapatos a alguien, Hugo, cuando tienes el agua hasta el cuello. Lo sabrías si no fueras tan egoísta.
Una de esas entrevistadas tenía 13 años. Al aparecer en televisión con ella, con un propósito obviamente político, estás cometiendo un crimen, pero a nadie le importa, dado que el presidente es el hombre más poderoso de la nación y todo el mundo le tiene demasiado miedo como para emprender acciones en este país soviet, en el que todo está dentro del Estado, ningún poder independiente a él. Porque en esta tierra de revolución todos somos iguales, pero unos somos más iguales que otros.
Y ya que estoy hablando de nuestro sistema judicial, me gustaría informarles a ustedes, lectores no residentes de la Republik, que ahora invadir una propiedad en el campo con el animus de tenerla como propia (un robo, pues) es legal. Ojalá y fuera echando broma.
Bien sucio, Hugo, lamentarte por la muerte de Kim Jong Il (asesino sociópata) y no tener ni una palabra de condolencias a las setenta y pico familias que se vieron enlutadas el fin de semana pasado por culpa del hampa.
(¿Tienes alguna queja con respecto al modo en que me refiero al gobierno de este país? Entonces lárgate de mi blog).
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